Todas sabemos la regla de oro a la hora de comprar: no ir con hambre. Pero a parte de esta máxima, es muy importante poner atención a la lista de la compra, para llevar a casa alimentos más sanos y llevar una dieta más equilibrada y saludable. Nos podemos hacer muchas preguntas en el ámbito de la alimentación, ya que recibimos mucha información diversa por distintos medios. ¿Es malo el glutamato?, ¿engordan las galletas sin azúcar añadido?, ¿puedo tomar un yogur caducado? Despejamos estas y otras dudas para que la compra en el súper sea saludable y sostenible. Si quieres ser la más lista del súper puedes dejarte guiar por estos consejos e ideas para ser también, más lista que el hambre.

¿Cómo hacer la lista de la compra?: 4 consejos

Sigue la regla fresco, local y de temporada. Añadir a la lista de la compra alimentos que cumplan estos tres requisitos ya te asegura que contendrán nutrientes esenciales y estarán en un punto óptimo para ser consumidos. Se debe comer de todo, en el momento que toca. Cada cosa tiene su época y es importante respetar eso para que los alimentos que añadimos a la lista de la compra sean frescos, de proximidad y por lo tanto de calidad.

Más fruta y menos zumo. Aunque sean caseros, los zumos de fruta tienen un índice glucémico elevado, ya que al exprimirlos pierden parte de fibra. El consejo de los dietistas y nutricionistas es restringir los zumos –tanto los envasados como los hechos en casa– al consumo ocasional y optar por tomar las piezas enteras. Incluye en tu lista de la compra, en tu casa y por lo tanto en tu dieta, mucha fruta, preferiblemente que sea de temporada. Aunque te desaconsejamos los zumos, hay muchas otras maneras deliciosas y fáciles de preparar la fruta: macedonias, brochetas…

Fiarse poco de los anuncios. “He comprobado que el producto que está al lado del que se anuncia suele tener más calidad nutricional. Y respecto a la alimentación infantil, los últimos estudios hablan de que un 80% de los productos publicitados para este público son insanos”, indica Alma Palau. Es importante por eso leer bien las etiquetas de los productos que vas a añadir a la lista de tu compra para que no te engañen. Muchos alimentos ultraprocesados, por ejemplo, camuflan la palabra “azúcar” - que todos sabemos lo que es y sus efectos nocivos si se consume en exceso –con otras palabras como jarabe de glucosa, sirope de maíz, almidón o fécula.

Garantizar los básicos. Alimentos como las legumbres o los ricos en calcio como el yogur deben formar parte de una alimentación sana y por lo tanto deben incluirse cuando hagas la lista de la compra. En cuanto al segundo, cómpralo natural sin azucarar –sí, el griego es exponencialmente más cremoso, pero también más surtido en calorías–.

Otra de las premisas básicas para hacer la compra es ir a menudo al súper y comprar solo lo que necesites. Pero sabemos que es no es posible y que no siempre se cumple ya que la falta de tiempo hace que vayamos al súper y hagamos una gran compra. Es por eso que a veces, no consumimos todos los producto que hemos comprado y se nos quedan en la nevera productos caducados o en mal estado. Es normal que te preguntes si puedes comértelo o no. Por eso, te dejamos una guía básica, con dos consejos, para que uses de referencia.

Una vez caducado, evita comerlo. Los expertos rehúyen de la recomendación del ex ministro Arias Cañete de tomar yogures caducados y abogan por no jugársela. Para no desperdiciar nada, en la medida de lo posible, haz compras de poco en poco, como ya hemos dicho. La fecha de caducidad la marca el fabricante en base a estudios para que se autorice la venta de un producto e indica que puede consumirse hasta el día (este incluido) que indique el envasado. La EFSA controla la calidad y la coherencia de esos estudios.

Consumo preferente, una sugerencia. Indica el tiempo en que el producto sin abrir mantiene sus propiedades en condiciones adecuadas de conservación. Pasada la fecha, la calidad puede reducirse, pero en ningún caso será perjudicial para la salud. Se utiliza en aceites, legumbres, huevos o leche. Ojo con este último alimento, ya que es el principal vector de enfermedadesalimentarias, ya que es muy rico en nutrientes y a las bacterias les encanta.