Consultar las notificaciones de Instagram, darte un atracón de comer por la noche, ir a clase de spinning a última hora… Si haces cualquiera de estas cosas antes de dormir, es posible que tu sueño no sea reparador o sufras insomnio, un trastorno que afecta a 4 millones de españoles según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Y si las noches en vela se alargan más de 6 meses, el problema se vuelve crónico.

¿Qué pasa si duermes mal?

Los efectos de pasar una mala noche son claros al despertar: irritabilidad, desconcentración y malestar general. Si esta situación es habitual para ti, a la larga puede hacer mella en tu salud. La falta de sueño causa enfermedades graves como la diabetes, la ansiedad, la obesidad o la depresión, tal y como informa la SEN.

Para ganarle la partida al insomnio, seguir estas pautas cada día te ayudará. Date tiempo para aplicarlas, teniendo en cuenta que el sueño no es un capricho, sino una necesidad.

1. Duerme y come con regularidad

No siempre es fácil tener los horarios domesticados entre obligaciones y compromisos, pero si de lunes a domingo comes y duermes a la misma hora, tu cuerpo se regulará y conciliarás mejor el sueño.

2. Practica deporte, pero con calma

Salir a correr, ir a clases de spinning o de step… Los ejercicios cardiovasculares de alta intensidad te activan y te pueden producir cierto estrés antes de irte a la cama. El yoga, la natación o el Pilates, en cambio, son aliados: se acompañan de una relajación o de una respiración armónica que contribuyen a reducir el nivel de activación.

3. Dale al off de móviles y tabletas

¿Saltas de Instagram a Facebook, de Facebook a Whatsapp y así sucesivamente antes de dormir? Si lo haces, debes saber que aparte del enganche que generan los dispositivos móviles, la luz que producen altera la calidad del sueño, ya que nuestro reloj interno requiere oscuridad para dormir.

4. Ten ojo con las pastillas

España va a la cabeza en Europa en el consumo de Trankimazin y Orfidal, ambos fármacos con efecto sedante, según un estudio publicado en agosto de este 2016 en la revista BMC Psychiatry. Aunque estos medicamentos pueden ayudar en casos graves, ten en cuenta que crea dependencia y tolerancia –cuanto más se toman, más alta será la dosis necesaria para aplacar los síntomas.