INFUSIÓN Podemos infusionar la raíz, si bien su sabor resulta bastante fuerte. Para elaborarla, hemos de "rallarla un poco y añadir agua muy caliente, la dejamos reposar 3-4 minutos y la endulzamos con miel", nos recomienda la doctora nutricionista Sònia March, de la Clínica Sagrada Família. También podemos emplear polvo natural de raíz.

PARA ALIÑAR Y SAZONAR Se usa para aliñar ensaladas y para sazonar tanto carnes como pescados y, por supuesto, en la preparación de platos con un toque asiático. Es recomendable que se vaya probando paulatinamente para que no resulte demasiado intenso, como el ajo.

COMBÍNALO CON DULCE En recetas como las del bizcocho convencional, podemos combinar el chocolate con el jengibre para obtener un resultado sorprendente.

Y toma nota?

SI ES FRESCO se debe consumir en un período máximo de 2 o 3 días. Se puede mantener en una bolsa de plástico sellada y no rallarlo hasta que se vaya a tomar.

SI ESTÁ EN CONSERVA El jengibre se puede encontrar en múltiples formatos: "Desecado, pulverizado, fresco, confitado, en tabletas, en jarabes, etc.", apunta Sònia March. En conserva, sin embargo, puede perder su intenso aroma.

CON PRECAUCIÓN Si lo quieres tomar de forma habitual pero sigues un tratamiento médico, antes consulta con tu especialista.

Puedes "probar" también el jengibre en formato champú con los productos de la tienda de Objetivo Bienestar.