Es depurativa, hipocalórica, y rica en vitaminas y minerales. La calabaza es una hortaliza que forma parte de una dieta saludable, sin duda. Comer más sano nos ayuda a gozar de una buena salud y este alimento encaja en nuestros planes. Además, es una hortaliza de esta temporada, otoño, y este tipo de alimentos debe estar presente en toda dieta sana. 
 

Las comparaciones no son odiosas (en este caso)

Y no lo decimos nosotras, lo dice la Base de Datos Española de Composición de alimentos (BEDCA). Al enfrentar las propiedades nutricionales de la patata cruda y las de la calabaza cruda observamos que la calabaza tiene más fibra y menos carbohidratos que la patata. Y, si bien la patata contiene más vitamina C, la hortaliza naranja es más rica en folato, que nos ayuda a combatir la anemia, y el cansancio consecuente que puede comportar. Por otro lado, la calabaza también contiene más calcio, aunque menos potasio que la patata.

Y hablando de las semillas, las de calabaza son ricas en ácidos grasos omega-3, que nos ayudan a potenciar el colesterol bueno, el HDL, imprescindibles en una dieta sana. Además son alimento destacado en la lista de antioxidantes.

Como ves, hemos comparado las propiedades de la patata y la calabaza en su estado crudo, pero estas propiedades se pueden ver alteradas según la manera que cocines estos alimentos, aunque no por ello deben perder sus propiedades nutricionales. Recuerda, por ejemplo, que para hervir debes hacerlo con el mínimo de agua para mantener el máximo de nutrientes posible, para no dejar en el agua el remanente de las vitaminas y minerales, así como introducir los alimentos cuando el agua ya esté caliente.

A continuación, puedes echar un vistazo a diversas recetas, para que compruebes que, efectivamente, la calabaza puede sustituir a la patata y además forma parte de una dieta saludable. Esta es, sin duda, la hortaliza de otoño:


Puré de calabaza:

 

calabaza un buen sustituto de la patata 2


Ingredientes:

(para dos personas)

800 g de calabaza

1 cebolla

Agua

Aceite de oliva virgen extra

Perejil picado

Una pizca de sal

 

Preparación:

El paso a paso que nos propone Eva Arguiñano en su receta de puré de calabaza es de lo más sencilla. Empieza por picar las cebollas y ponlas a rehogar en la olla rápida con un poco de aceite. Cuando tengan color, pela la calabaza, trocéala e incorpórala.

Remueve un poco, sazona, riega con un poco de agua, ciérrala y deja cocer durante 4-5 minutos. Retira del fuego y tritura con la batidora eléctrica. Sirve. Así de sencillo.

 

Receta de hamburguesas de calabaza veganas:
 

Calabaza un buen sustituto de la patata hamburguesa


Ingredientes:

(para 4 personas)

1 diente de ajo

1 kg de calabaza  

1 cucharadita de avena  

2 cucharada de harina de garbanzo con agua (en vez de huevo)

1 cucharadita de pan rallado

1 cucharada de olivas o aceitunas negras (opcional)

Una pizca de: pimienta negra, sal  


Preparación:

Con rallador, trabaja la calabaza pelada y mézclala con la harina de garbanzo, la avena y el ajo, hasta que consigas una pasta. 

Añade después las aceitunas negras picadas, la sal y la pimienta. 

Moldea la pasta para obtener las hamburguesas (usa pan rallado para que tengan más consistencia).

Cocina las hamburguesas hasta que queden doradas por fuera.

Puedes hacerlo en sartén, plancha u horno.

 

Receta de tortilla de calabaza vegana de Vegaffinity:
 

Calabaza un buen sustituto de la patata tortilla


Ingredientes

(para 4 personas):

200 gramos de calabaza

Una pizca de pimienta

4 unidades de nuez peladas y troceadas

Un poco de agua

1 cucharada de aceite de oliva

4 cucharada de harina de maíz

1 unidad de cebolleta  

Una pizca de salyerbas (la puedes encontrar en Diet Rádisson)


Preparación:

Mezcla en un bol la harina con el agua, la sal de hierbas y la pimienta. Añade las nueces troceadas. Reserva. Fríe en agua la calabaza pelada y picada y la cebolla, también picada.

Para freír con agua añade los ingredientes a una sartén o cazuela y pon el agua sin llegar a cubrirlos, hasta la mitad de su volumen, o un poquito menos. Tapa y deja cocer a fuego medio unos minutos, vigilando que el agua no se evapore y se queme la comida.

Cuando el contenido esté tierno, sin llegar a deshacerse, destapa la sartén o cazuela y deja que se evapore el agua. Añade las cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra y sal al gusto, mezcla y deja dorar un par de minutos. Mezcla el guiso con la masa del bol.

Pinta ligeramente la base de una sartén con aceite de oliva, vierte la masa de la tortilla y deja que se cocine a fuego bajo (sacudiendo de vez en cuando para que no se pegue ni se queme), hasta que la base se vea cuajada.

Dale la vuelta y sigue la cocción hasta que la tortilla esté cuajada.