Muchas veces la mente nos juega malas pasadas y nuestras enfermedades o preocupaciones se agravan. Sin embargo, con un cambio de 180 grados hacia una perspectiva optimista, los efectos son beneficiosos y pueden resultar un gran as a la hora de vivir mejor nuestra vida.

Por visualización positiva se conoce la técnica donde se usa la imaginación para hacer que los sueños deseados se cumplan y que nuestros males encuentren un alivio. Se trata de, en un momento de relajación, recurrir a imágenes positivas y agradables que fomenten nuestra curación. Recomendado por el maestro del Wong Kiew Kit, la visualización positiva recurre a la fuerza del Chi para que nuestra mente, en una profunda conexión, actúe directamente con nuestro cuerpo y, por consecuente, influya en nuestra existencia. Por ello, se trata de un ejercicio curativo que requiere de una repetición constante, sin prisas, y de una meditación firme.

Lo primero es encontrar un lugar tranquilo -ya sea en casa o al aire libre-, sentarse en postura de medicación, cerrar los ojos y empezar a respirar de forma consciente, conectando cuerpo y mente. Con todos los sentidos enfocados en la parte del cuerpo que nos afecta o en el sueño que buscamos alcanzar, sonreiremos a nuestro ser y le "obligaremos" a seguirnos hacia esa esperanzadora meta. Suele ser de utilidad concentrarse en un punto concreto (un objeto, una luz) o en un sonido repetitivo y calmado. Se recomienda practicar este ejercicio cada día y de forma prolongada. Los resultados pronto aparecerán.