1. Busca el equilibrio entre mente, corazón y espíritu. La mente nos ayuda a analizar y discernir, el corazón nos hace permanecer empáticos y sensibles, y el espíritu nos lleva hacia la trascendencia. Necesitamos los tres.  

2. Persevera y ten fe. En verdad es posible conquistar casi todas las cumbres, pero hace falta un compromiso grande y real con tus sueños. Sin eso abandonarás cuando aparezcan los obstáculos (y, tenlo por seguro, siempre aparecen).  

3. Entrena el mindfulnessTodo ocurre en el presente y, sin embargo, nuestra cabeza se pierde entre un pasado que ya no existe y la preocupación por un futuro incierto. Estar aquí y ahora nos ayuda a disfrutar y a tener más efectividad. 

4. Cultiva la compasión y la sabiduría. Cuando llegue la hora de dejar este mundo es lo único que te llevarás contigo. Todo lo demás que poseemos es prestado y efímero.  

5. Rodéate de buenas vibraciones. Aléjate de las personas tóxicas, envidiosas y que no te quieren bien. Y crea solo pensamientos positivos que expandan los sentimientos que producen bienestar.  

6. Intenta que tus palabras y acciones beneficien. Nuestro paso por la Tierra es realmente muy corto, no pierdas la oportunidad de crear buen karma con tus huellas.  

7. Agradece. Es el mejor antídoto contra la queja, la depresión y la infelicidad. Somos seres afortunados desde todos los puntos de vista, y olvidarlo nos catapulta directamente a la amargura.  

8. No critiques ni juzgues. Respetar las elecciones y la libertad ajena nos ayuda a poner el foco en lo verdaderamente importante: mejorarnos nosotros mismos independientemente de las palabras y acciones de otros.  

9. Medita. Aprender a calmar la mente reduce el estrés, fortalece el sistema inmunológico y crea más neuronas en el neocórtex. No identificarte con tus miles de pensamientos repetitivos resulta profundamente liberador.  

10. Sé el cambio que deseas ver en el mundo. No esperes a que otros lideren el camino. Cada uno de nosotros, desde su rincón, es fundamental para la transformación de la humanidad. ¡Ánimo! No te desanimes porque otros no contribuyan.