1. QUE NUNCA FALTE EL AFECTO Amar no es conceder todos los caprichos y comprar el cariño con regalos. Amar es abrazar, besar, respetar? Diferentes estudios demuestran que durante los primeros años, el contacto físico es tan importante o más que la alimentación.

 

2. COMPARTIR EXPERIENCIAS

Los momentos que pasamos en familia fortalecen los vínculos, mejoran la comunicación y el conocimiento entre padres e hijos, aumentan la confianza, y dan la oportunidad a los padres de redescubrir el mundo a través de los ojos de sus hijos. Pero, más importante que la cantidad de tiempo compartido es la calidad de tiempo. 

 

3. COMUNICACIÓN ÍNTIMA

Hay que diferenciar hablar a los hijos de hablar con los hijos. Tan importante es lo que se dice, como la forma en que se dice, prestar atención y escuchar con empatía, respetar la opinión de los demás y no interrumpir, evitar interrogatorios y mensajes contradictorios.


4. SÉ FLEXIBLE Y ADÁPTATE

Los padres deben facilitar que sus hijos puedan conocerse a sí mismos. Por eso es preciso no etiquetar y no imponer las propias expectativas que pueden convertirse en profecías tóxicasque determinen y limiten a los hijos.

5. TU ERES EL EJEMPLO

Las conductas y los padres influyen en lo que los hijos aprenden, y si muestran respeto, amabilidad, tolerancia, agradecimiento, generosidad... será más que probable que los hijos actúen de forma similar. 

6. PON NORMAS Y LÍMITES

Hay que ser justos pero firmes, estableciendo normas y límites coherentes con la edad, las necesidades y los derechos del niño. Todos los niños las necesitan porque proporcionan una estructura que les aporta seguridad, fomentan la cooperación, y la madurez a largo plazo, así que no se ponen por capricho o para demostrar quién es el jefe.

7. EDUCAR LAS EMOCIONES

Los primeros maestros de emociones del niño son sus padres, aunque según el profesor emérito de psicología John Gottman, autor del libro Criar a un niño emocionalmente inteligente, los sentimientos que subyacen a una mala conducta no siempre se tienen en cuenta.

8. SÉ CLARO Y CONSTANTE

El Colegio Real de Psiquiatras del Reino Unido, entre otros, aconseja ser coherentes día tras día para no producir problemas de disciplina. Si las normas varían y son impredecibles, o si se tienen en cuenta solo de forma intermitente, en realidad, no hay normas.

9. EVITAR LA DISCIPLINA ABUSIVA

El castigo físico es la peor forma de castigo porque crea más problemas de los que resuelve. Se ha documentado en numerosos estudios que el principal efecto secundario que produce es la agresividad.

10. EL RESPETO, IMPRESCINDIBLE

Respetar a los hijos supone exigirles lo que son capaces de hacer, ni más ni menos, para que desarrollen sus recursos y se sientan capaces de afrontar la vida.