1. Saca tiempo
¿A quién le gusta escuchar la típica frase de: "voy súper liada, no puedo quedar"? A nadie. Si alguien te importa puedes encontrar tiempo para veros. No hace falta que sean muchas horas; una merienda rápida o un vermut antes de comer servirá para poneros al día. Procura también tener contacto constante, ahora es muy fácil: email, Whatsapp, teléfono, etc.

2. No acapares la conversación
Por naturaleza, hay personas que hablan más que otras. Intenta que cuando estés con tus amigos, la conversación se reparta. Si notas que eres tú la que habla más, date cuenta y deja que el otro hable. Si, por el contrario, piensas que tu amigo o amiga no te deja hablar, díselo de buenas maneras.

3. Exprime el tiempo que estéis juntos
Como todos tenemos una agenda apretada, cuando consigues quedar con tus amistades practica el aquí y el ahora. Deja durante un rato las preocupaciones cotidianas y el móvil. Consultar el móvil cuando estás con alguien denota aburrimiento y poco interés por lo que te están contando. Si realmente alguien te reclama y es importante, díselo a tu amigo.

4. Muéstrate receptiva
Los amigos no son sólo personas con las que descargar nuestro torrente emocional. Cuando les expliques algo, ellos te darán su opinión. Intenta ser receptiva. Seguramente te darán un punto de vista en el que no habías pensado. Si te dicen algo que no te gusta, no te lo tomes mal: debatid tranquilamente sobre la cuestión.

5. E intenta que él o ella también lo sea
Lo mismo pero al revés. Si crees que tu amigo es poco receptivo, habla con él y explícale que todo lo que dices es con un propósito constructivo. Basa tus opiniones en el respeto y no juzgues.

6. Acepta a los amigos tal y como son
Nadie es perfecto: ni tú misma ni tus amigos. Solemos ser muy exigentes con los demás, demasiado. El psicólogo Rafael Santandreu lo explica en su blog perfectamente: "seguro que todos tenemos al típico amigo que siempre llega tarde y no por eso vamos a dejar de ser su amigo. Mucho cuidado con ir apartando a la gente de nuestra vida porque como nadie es perfecto, si vamos apartando y apartando, al final nos quedaremos solos. Y es que, por ejemplo, al amigo que se acuerda de todos los cumples no le pidas que venga a las 3 de la mañana a consolarte. Y al amigo que viene a las 3 de la mañana no le pidas que se acuerde de tu cumpleaños. Y el amigo que no te dejaría dinero, sería el amigo que se tiraría de un puente si hace falta para salvarte."

7. Está en los momentos importantes
En los buenos y en los malos: cumpleaños, nacimientos, enfermedades, defunciones, etc. Aunque sea un ratito, pero sé parte de los acontecimientos importantes de su vida. Es importante saber con qué personas cuentas en la vida.

8. Dale espacio
Hay veces que no estamos para nadie, sea por el motivo que sea. Si tu amigo o amiga hay un día que no te contesta al teléfono o los Whatsapps, no le agobies, ya dará señales de vida. Si de verdad le importas, seguro que al día siguiente te cuenta lo que le pasa.

9. Sinceridad ante todo
Si algo te ha sentado mal, dilo. No te guardes tus emociones porque la pelota se irá haciendo más grande. Tampoco lo hagas en caliente, deja que pasen un par de días y proponle de quedar. Seguro que se soluciona.

10. Sé positivo
A nadie le gusta tener amigos quejicas por que roban la energía. En la medida de lo posible, intenta mostrarte positivo siempre.


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