1. Ir a la última: Aunque parezca extraño, ser una fiel seguidora de las últimas tendencias puede ser un gran error. A menos que tengas un presupuesto ilimitado, claro. De lo contrario, lo que hoy es el último grito, mañana puede parecer anticuado y, a veces, ridículo. Intenta escoger prendas que resistan el paso del tiempo y, eso sí, dales tu toque vanguardista con complementos.

2. Enamorarte de algo que ya no te sienta bien: Todas tenemos un vestido, un pantalón o un suéter del que nos enamoramos pero del que deberíamos deshacernos. Si te está demasiado ajustado o te queda demasiado grande porque has adelgazado, dónalo. Seguro que alguien lo necesitará más que tú.

3. Lucir una larga cabellera y descuidada: Estamos de acuerdo en que las melenas despiertan pasiones. Pero requieren muchos cuidados y si no estás dispuesta a desembolsar una gran cantidad de dinero en mantenimiento, es mejor que desistas. Un pelo seco y con puntas abiertas puede echarte más años de los que tienes.

4. Pensar que el cabello largo rejuvenece: A menudo cometemos el error de relacionar el pelo largo con un estilo más juvenil y el corte de pelo, con la madurez. Pero hay un motivo por el que el pelo corto sienta mejor cuando vamos cumpliendo años. A medida que se va envejeciendo, la cara también pierde grasa y se estira. Un pelo largo y liso puede envejecer más el rostro. Por el contrario, un corte a capas enmarcando la cara puede redondearla y volverla más juvenil.

5. Pasarte con el negro en los ojos: Al envejecer, se tiende a perder el espesor de las pestañas y muchas mujeres tratan de compensarlo pasándose con el lápiz de ojos negro. Esto no hace más que acentuar las arrugas y las patas de gallo. Trata de utilizar tonos pastel que suavicen tu mirada.