En 2011 se dieron a conocer los resultados de un estudio muy interesante que realizó la Universidad de Stanford en el que siguieron a 1.548 niños desde los diez años hasta los noventa. Una de las conclusiones principales del estudio fue que la ausencia de ansiedad se asociaba a una muerte prematura. Así que parece que necesitamos un nivel de estrés moderado en nuestra vida para no subestimar los riesgos de la vida.

Dicho esto, el exceso de estrés también es peligroso. Según un estudio de Nielsen, el 84% de los españoles declara sentirse estresado, con más incidencia entre las mujeres.

Daniel G. Amen, psiquiatra estadounidense autor de varios bestsellers sobre neurociencia, explica que síntomas como el dolor de cabeza y de estómago, dificultades para dormir o tristeza sin motivo aparente indican, probablemente, que se está estresado.

El libro Relájese. Los 7 paradigmas para liberarse del estrés expone de manera clara los pilares para controlar el estrés basados en los archiconocidos 7 hábitos de Stephen Covey.

1. De la reactividad a la proactividad
El estrés se produce en múltiples ocasiones porque nos pasamos el día reaccionando ante estímulos externos. La proactividad es nuestra mejor arma: hay que tomar el control sobre nuestra vida en lugar de dejar que fuerzas externas nos controlen.

2. De la desmotivación a la inspiración
La única persona que nos puede motivar somos nosotros mismos. Establecer objetivos mentales y no perderlos de vista ayuda a no sufrir desesperación.

3. De las presiones a las prioridades
Es el paradigma clave para aplicar en el entorno laboral. Hay que aprender a distinguir entre presiones y prioridades. Fijemos cada día cuáles son las prioridades y ciñámonos, en la medida de lo posible, a ellas.

4. Del acoso a la armonía
Solemos quejarnos de que nos "acosan", en el sentido de que sentimos que nos piden demasiadas cosas que no van con nosotros. Hay que intentar ver estas situaciones de otra manera: no nos "acosan", sino que buscan el beneficio mutuo.

5. De la ansiedad a la empatía
Gran parte del estrés que experimentamos se debe a «malentendidos», un término que usamos con frecuencia para describir una «gran pelea» una vez ha quedado atrás. La capacidad para entender verdaderamente a los demás se llama empatía y permite evitar, en un alto grado, los conflictos innecesarios que nos generan ansiedad y estrés.

6. De la desconfianza a la diversidad
Vivimos en una sociedad donde es normal estar enfadado, gritar y ser intolerante a la diferencia. Este clima provoca que estemos a la defensiva, con lo que se consigue más estrés. Si abrazamos la diversidad de opiniones, generaremos ambientes más relajados.

7. De la tensión a la tranquilidad
Es necesario desconectar del todo de vez en cuando para no acabar explotando. Sigue una de estas técnicas para relajarte y pasa de la tensión a la tranquilidad en menos de 5 minutos.