Un estudio desarrollado por la Universidad de Warwick (Reino Unido), reveló que los trabajadores son un 12% más productivos cuando son felices. Pero, ¿ocurre esto en todas? Lamentablemente, no. En la mayoría de empresas, se busca prosperidad económica, obviando que a largo plazo el bienestar del trabajador es fundamental.

Este concepto quedó definido por Marisa Salanova, catedrática de Psicología Organizacional en la Universidad de Valencia con el término “HERO” (HEalthy & Resilient Organization), que se podría traducir por Organización Saludable y Resiliente.

En cualquier tipo de empresa, un trabajador feliz siempre aportará mejores resultados ya que se comprometerá en un sentido positivo con su cometido; en términos específicos, hablamos de “engagement”. Este concepto se vincula con una “jerarquía horizontal” en la que “los empleados sienten que contribuyen al buen camino de la organización”, apunta Marta Madrigal, directora del Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP) en Getafe. El espacio también es un factor relevante, como puntualiza la experta, y hace incidencia en la relevancia de la luz natural y del mobiliario: “una mesa redonda favorecerá más la conversación durante una reunión”, como ocurre en un acto social.

Marta Madrigal nos indica algunos consejos para hacer de la jornada laboral una experiencia mucho más positiva:

Aportar soluciones ante un conflicto en vez de critcicar el problema y transmitir esta idea a los compañeros.

El humor para liberar tensión, si se presta la ocasión, nos ayudará a crear un ambiente más distendido.

Focalizar: en vez de intentar abarcar cinco tareas a la vez, centrarnos al máximo en una cada vez y evitar distracciones como las del teléfono.

Saber tomarse un descanso: estirar las piernas, hacer alguna llamada…

Si no conectamos con un compañero, intentemos descubrir sus virtudes e intentemos generar un feedback positivo gracias a ellas.