1. Cebolla: cuando las abuelas recomendaban tomar cebolla para no quedarse calvos no iban desencaminadas. Su azufre y la quercetina contribuyen a la buena salud de la melena.

 

 

2. Hierro extra: otros ingredientes de la lista de la compra también nos ahorran lágrimas en la peluquería son las lentejas, los berberechos, la carne roja y las verduras de hojas verdes (espinacas, acelgas, kale?). Recargan los depósitos de hierro, indispensables para transportar oxígeno hasta los bulbos pilosos. "Se absorbe mejor en presencia de vitamina C (cítricos, kiwi?). En cambio, el calcio entorpece su síntesis. Por este motivo, conviene no mezclar alimentos ricos en hierro con lácteos", apunta la dietista María Garriga, asesora de la Fundación Española del Corazón.

3. Zinc: facilita el metabolismo de las proteínas, entre ellas, la queratina, fundamental para mantener la salud de la melena. Abunda en el chocolate, el cordero, las ostras y los cacahuetes.

4. Ácidos grasos Omega 3: garantizan un cabello luminoso y manejable. Así que ya sabes, ten siempre a mano pescado azul y aguacates.

Una buena alimentación también puede repercutir en el bienestar de tu piel. Te mostramos una dieta que te ayudará a mantener tu piel más joven.