Pasar hambre es uno de los errores comunes que se pueden cometer al intentar adelgazar. Saltarte la comida a media tarde, por ejemplo, puede implicar que te plantes a la hora de la cena con un apetito desbordante, que será el responsable de que optes por grandes cantidades de comida, alimentos calóricos y poco saludables. 

Popularmente, la merienda tiende a asociarse a una comida dulce, como la bollería, el chocolate o los zumos. No obstante, tomar a diario alimentos ricos en azúcar es un factor de riesgo para desarrollar trastornos como la obesidad o el sobrepeso, enfermedades cardiovasculares o elevar los niveles de glucosa en sangre. Sin embargo, con planificación en la lista de la compra y en la cocina, podrás tomar cada día una merienda saludable y baja en calorías. Te damos ideas para cumplir este objetivo. 


1. 'Porridge' de avena

1. 'Porridge' de avena

El porridge es un básico en la dieta de los ingleses que ahora copa publicaciones en Instagram. Para prepararlo, tendrás que calentar leche –puede ser vegetal– a fuego fuerte. Antes de que rompa a hervir, reduce a fuego medio e incorpora copos de avena. Tápalo y déjalo cocer durante 10 minutos. Retira del fuego. Puedes añadirle trozos de fruta o frutos secos.

2. Bocados de calabaza

2. Bocados de calabaza

Este tentempié casero te aportará un plus de energía antes de ir al gimnasio. Estos bocados no necesitan horneado y contienen semillas de calabaza, clavo, canela, nuez moscada, jengibre, miel, arándanos desecados y calabaza asada. Puedes encontrar la receta completa en el blog One little project.

3. Tostada integral con paté de zanahoria

3. Tostada integral con paté de zanahoria

Una rebanada de pan con un paté vegetal es también una opción sanísima a la par que buena para solucionar tus meriendas. En este caso, te proponemos elaborar una receta con zanahoria –previamente cocida–, jengibre, aceite de oliva virgen extra y semillas de sésamo. Una vez mezclados los ingredientes, úntalos en una tostada de pan integral.

4. Crep casera con jamón york y queso semicurado

4. Crep casera con jamón york y queso semicurado

Si eres amante de la combinación dulce y salada, una crep de jamón york –uno de los embutidos más bajos en grasas– y queso semicurado te acontentará más allá del cruasán relleno o el bikini bien surtidos de mantequilla.

5. Almendras y plátano

5. Almendras y plátano

Es otra de las meriendas que son una buena apuesta antes de una sesión de entrenamiento: el plátano es uno de los alimentos más ricos en potasio, un mineral que interviene en el buen funcionamiento de músculos y articulaciones. Completa el combo con un puñado de almendras, fuente de proteína vegetal y alimento cardiosaludable. ¿Cómo comerlos juntos? El batido es una forma fácil de unirlos y disfrutar de sus sanos beneficios. 

6. Huevo pasado por agua con pan

6. Huevo pasado por agua con pan

Te dimos ideas para incluir el huevo en tus desayunos, pero también pueden ser un buen recurso a media tarde. Como lo preparaban nuestras madres y abuelas, pasado por agua y con pan integral para remojar en la yema, podrás disfrutar de una merienda muy cremosa.

7. Pudín de avena, chía y mango

7. Pudín de avena, chía y mango

Para degustar este dulce tan vistoso como saludable, tendrás que dejar reposar la mezcla toda la noche en la nevera. Puedes acompañar el pudín con mango, tal y como propone esta receta de la bloguera Auxy Ordóñez, o con alguna de las frutas de la temporada primaveral como los nísperos o los albaricoques. 

8. Brocheta de frutas

8. Brocheta de frutas

Pelar y trocear fruta no te llevará más de 5-10 minutos y podrás asegurar que tu merienda esté colmada de vitaminas y minerales. 
 

9. Barritas energéticas

9. Barritas energéticas

Con fruta, semillas, frutos secos y cereales puedes preparar barritas caseras como estas, un bocado dulce del que, si bien no debes abusar, es un buen aliado en días en los que haces ejercicio.

10. Bocadillo de jamón, rúcula y queso fresco

10. Bocadillo de jamón, rúcula y queso fresco

Dos rebanadas de pan integral, queso fresco y lonchas de jamón serrano –evita las envasadas, que suelen contener azúcar añadido y almidones, ingredientes que pueden elevar las cifras de glucosa en sangre–  es todo lo que necesitas para tener listo un bocadillo saludable y ligero a media tarde. 

11. Cereales integrales con leche

11. Cereales integrales con leche

Los cereales son uno de los alimentos que más azúcar añadido pueden contener. Antes de comprarlos, fíjate en su etiquetado. Una buena opción es hacerte con ellos en tiendas donde los vendan a granel o en el mercado. Acompañados con leche o bebida vegetal, acontentarás tu afán de meriendas dulces.

12. En ‘bowl’

12. En ‘bowl’

Para las instagramers y las más desenvueltas en la cocina, preparar uno de estos ‘bowls’ será una experiencia altamente gratificante. Aparte de garantizar un refrigerio saludable a media tarde, podrán realizar auténticas recetas dignas de enmarcar. 

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