Como ya habrás podido intuir, el Ho’oponopono es un procedimiento con raíces hawaianas. Si bien es cierto que su pronunciación entraña cierta dificultad, abrazarlo no te costará tanto gracias a Ho’oponopono para todos los días.

Esta práctica se basa en una tradición ancestral reinterpretada por Morrnah Simone y que puede resumirse en un mantra fácil de recordar: «Amar, amar y seguir amando».

La autora de este libro, María-Elisa Hurtado-Graciet, una abulense que se apartó de su exitosa carrera profesional en 2003 para inmiscuirse de lleno en este método, nos propone a través de poco más de 140 páginas, un recorrido para «poner las cosas en orden».

El epicentro del Ho’oponopono se basa en poner en valor nuestro «Yo Superior» contaminado por las memorias, opiniones, experiencias o hábitos. ¿Cómo? Gracias al más potente limpiador: la inspiración.

La pieza fundamental de este puzle de claves y reflexiones no es el amor tal y como lo conocemos. Sino que se trata de un Amor (sí, en mayúsculas) que se traduce en aceptación total, en no intentar cambiar al prójimo y aceptarlo tal y como es.

Tanto si eres de pizza con piña, como si te resulta un pecado capital, el procedimiento Ho’oponopono te enganchará con destacados tan inspiradores y prometedores como:

 

  1. Todo empieza en el interior. Es el primer paso en la práctica del ho'oponopono. El exterior no es más que el reflejo de lo que tenemos dentro de modo que, cuando tengamos un problema o una dificultad, debemeos preguntarnos que es lo que hay en mi interior y cómo me hace ver y percibir las cosas. El objetivo de esta etapa inicial no es otro que encontrar la paz interior.
     
  2. ¿Quién soy? La pregunta más importante. Tomar conciencia de quienes somos nos ayudará a no identificarnos más con nuestros recuerdos y así poder dejarlos a un lado con gran facilidad. A medida que tomemos conciencia de la inmensidad del océano que somos, nos ditanciaremos y dejaremos de identificarnos con un caparazón de miedos, creencias y opiniones.
     
  3. Ni víctimas, ni salvadores. «Cuando te pones en la piel del cordero el lobo llega». Cuando pasamos un mal momento tendemos a lamentarnos y contar nuestras desgracias sin darnos cuenta que estamos entrando en un bucle muy negativo. Si tomas las riendas de tu existencia y abandonas el papel de «pobre víctima» todo empezará a cambiar a tu alrededor. 

    Tampoco te identifiques con la figura de «el salvador» que acude a la ayuda de los demás ya que estarás creando pobres víctimas solo con el fin de poder dar sentido a tu existencia. Analiza: ¿Qué tipo de persona eres cuando pasas por un mal momento?
     

  4. El papel de nuestra mente racional, nuestra conciencia. A nuestra mente racional le gusta conocer todos los detalles y las explicaciones de las cosas y los procesos. La percepción en cambio, es como un filtro que solo deja pasar una parte de la información. Saber que hay muchas cosas que se escapan a nuestra conciencia nos permitirá liberarnos de esa necesidad de comprenderlo y controlarlo todo.
     

  5. Liberar las expectativas. En este punto, Simone nos propone hacer un ejercicio: «Observa todos los 'quiero' y 'no quiero' que conservas en tu concienca. ¿Te hacen feliz?» Seguramente la respuesta sea negativa y es que cada vez que alimentamos una de esas "necesidades" estamos fomentando una sensación de carencia que nos inpide estar en paz. 

 

Hurtado-Graciet no sólo se limita a explicar de una forma sencilla y comprensible este procedimiento. También aporta vivencias personales superadas que desencadenaron un mal momento en su vida, y que consiguió superar gracias a la aplicación del Ho’oponopono. Y no sólo experiencias propias, el manual está jalonado de historias, mitos, leyendas y ejercicios que lo convierten en una lectura agradable, sencilla y, sobre todo, útil para el lector.

Si te encuentras ante una situación difícil o simplemente deseas convertirte en el único responsable de tu realidad, Ho’oponopono para todos los días te ayudará en tu objetivo de culminar el Estado 0 al que sólo podrás llegar cogiendo las riendas de tu propia vida con los consejos de María-Elisa Hurtado-Graciet.