El sexo es una experiencia placentera. Los hijos, una decisión sin vuelta atrás. Entre ambas, un montón de métodos anticonceptivos permiten disfrutar de una vida sexual plena sin temor a aumentar la familia ni pillar una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Mucho ha llovido desde que la píldora anticonceptiva llegara a Europa, allá por el año 1961 (en España se introdujo en 1978). Actualmente hay unos 15 métodos anticonceptivos al alcance de la mano. No todos con la misma fiabilidad.

¿Existe el método anticonceptivo perfecto? No. Cada mujer, según su historial clínico, su carácter (si eres o no olvidadiza) y su actividad sexual encontrará uno u otro más o menos idóneo. La decisión no debe tomarse a la ligera y conviene consultarlo con el ginecólogo. Estamos en 2017. No va a escandalizarse por nada.

¿También si soy menor? Sí. Desde la Sociedad Española de Contracepción recuerdan que las españolas tienen su primera relación sexual a los 16 años, aunque el 19% sin tomar medidas anticonceptivas. Dado lo efímero de los amores adolescentes (y que tienen la cabeza en las nubes) cada vez son más los ginecólogos que sugieren la doble contracepción, esto es, usar dos métodos a la vez.

Doble contracepción, ¿para qué? Para evitar embarazos y enfermedades de transmisión sexual a la vez. “Para ello se usan dos métodos anticonceptivos a la vez. Uno será de los denominados ‘de larga duración’, esto es, que una vez implantado funciona entre 3 y 5 años sin tener que mantenerlo a diario (es el caso del DIU o del parche hormonal). Perfectos para ahorrase disgustos o angustias en casos de viajes con cambio de hora, el día que por un corte de digestión se ha vomitado o, sencillamente, cuando por un despiste se olvida tomar la píldora. Ya con esto solo estamos evitando el embarazo, pero no un SIDA. Si además la mujer es activa sexualmente con distintas parejas (o no se fía de la fidelidad de su contrario) se recomienda, además, un método de barrera como el preservativo para evitar enfermedades de transmisión sexual”, explica Sergio Haimovich, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital del Mar.

¿Algún método anticonceptivo es fiable al 100%? Sí, se llama abstinencia. En los demás casos siempre hay un riesgo de concebir, por pequeño que sea. Más aún, suele distinguirse entre la eficacia con un ‘uso perfecto’ y la del ‘uso habitual en la vida real’.

 

¿Cuáles son los métodos anticonceptivos más eficaces?
 

  • La esterilización (ronda el 100% pero hay desafortunados que conciben después)
     
  • El DIU. Dura entre entre 3 y 10 años, según el tipo. Actualmente los hay que se adaptan a todas las mujeres, incluso si aún no han sido madres. Su eficacia es del 99% y es una buena alternativa para mujeres con menstruaciones abundantes, ya que se reduce mucho el sangrado mensual. También se indica en mujeres con epilepsia o hipertensión.
     
  • Implante hormonal. Es una varilla de plástico flexible que el ginecólogo coloca y retira bajo la piel del brazo. Suelta hormonas que impiden la liberación del óvulo desde los ovarios y complican la llegada del esperma a su destino. Dura entre 3-5 años pero puede retirarse antes y la fertilidad se recupera al instante. En mujeres obesas hay que renovarlo antes. Como el resto de métodos hormonales, se desaconseja en pacientes con cáncer de mama.
     
  • La píldora. Es el método anticonceptivo que utilizan el 16,2% de las españolas. Algunas de última generación son aptas incluso para mujeres con problemas de coagulación. Sobre el papel funciona casi en el 100% de los casos. En la vida real, se registran hasta un 8% de embarazos. Échale la culpa a ese día que se pasó tomarla, o pasó más del tiempo deseable entre toma y toma, o vomitaste… Se desaconseja en mujeres con migrañas con aura y fumadoras.
     
  • Preservativo (masculino). El favorito a este lado de los Pirineos. El 24,7% de las mujeres lo usan y un 31% lo lleva en el bolso siempre ‘por si acaso’. Olvida los prejuicios. Llevarlo no implica ser promiscua, solo precavida. Una vez más, sobre el papel es eficaz en el 98% de los casos. En la vida real, solo en un 85%. Las causas: no ponerlo desde el principio y olvidarse de que ‘antes de llover, siempre chispea’, mal uso por las prisas o por la excitación, rotura por piercings e incluso, condón deteriorado por haberse pasado años en una cartera a la espera de su momento de acción. El preservativo femenino ofrece un poco menos de fiabilidad y es más engorroso. Ambos son la mejor opción frente a la mayoría de ETS.
     
  • Anillo vaginal. Es un anillo con hormonas que se coloca en la vagina cada ciclo. Su eficacia pasa de la práctica totalidad con un uso perfecto a solo un 92% en la vida real. Si se sale accidentalmente durante más de 3 horas hay que cambiarlo por otro y usar preservativo durante ese ciclo.  
     
  • Inyección trimestral. Un pinchazo intramuscular trimestral con carga hormonal, eficaz casi en el 100% de los casos. ¿Cuál es la pega? Una vez que se interrumpe el tratamiento se pueden tardar varios meses en recuperar la fertilidad y puede disminuir la densidad ósea durante su uso, si bien se recupera al dejar de utilizarlo.

 

¿Y los métodos anticonceptivos menos eficaces? Los espermicidas, cuya eficacia puede quedarse en un triste 70%. Se presentan como cremas que inactivan a los espermatozoides. Hay que usarlos justo en los previos del acto, por lo que es bastante engorroso. En este momento en España no se comercializan. Algo similar sucede con el capuchón cervical, una especie de ‘tapón’ de látex o silicona que se pone en la parte más profunda de la vagina impidiendo la entrada al útero. Se pone antes de iniciar el coito y no se debe retirar hasta que pasen al menos 6 horas después de la eyaculación. En otras palabras, bastante anticlímax.

¿Qué hay de los métodos anticonceptivos naturales? El método del calendario, el de la toma de temperatura, la lactancia o el de escudriñar el moco cervical son tan antiguos como la Humanidad misma. Y posiblemente, responsables de que seamos tantos sobre la faz de la Tierra. Implican detectar y abstenerse del sexo durante los días fértiles. Su eficacia, en el mejor de los casos, no pasa del 76%. El coitus interruptus, con un 27% de posibilidades de quedarte embarazada, no debe considerarse como método anticonceptivo salvo en caso de desastre nuclear o invasión zombie. Y ni por esas.