Piénsalo bien. Estás cómodamente en casa, tranquilo después de una jornada de trabajo y sólo quieres darte un baño de tranquilidad sin perder demasiado tiempo. Ambienta tu hogar en sólo 10 minutos y disfruta de un baño relajante en tu bañera sin tener que soportar a ruidosos visitantes.

1. Enciende una vela para que tu cuarto de baño vaya impregnándose de su olor. Puedes elegir entre velas con aroma a eucalipto o romero o una fragancia tan aromática como un ramo de rosas.

2. La música es fundamental. No pierdas el tiempo, elige una de las listas de Spotify específicas para relajarte o incluso alguna sesión de Youtube.

3. Usa productos específicos para convertir tu cuarto de baño en un hammam, como espumas o sales de baños.

4. Variedad térmica. Cuanto tengas el baño perfectamente acondicionado, prepara la temperatura del agua y antes de empezar a llenar la bañera viértete un cubo de agua fría por encima. Es estimulante, circulatorio y orgánico. A continuación, túmbate y deja que el agua caliente te vaya cubriendo el cuerpo.

5. El último toque es una copa de vino. Puede ser la guinda del baño. Deja la mente en blanco y mientras disfrutas del agua y la espuma sorbe con calma un buen vino tinto.