La uva es un tipo de fruta con sabor dulce y propiedades beneficiosas para el cuerpo, ya que es un poderoso antioxidante que ayuda al corazón y a la depuración de los intestinos. De la uva se obtiene el vino, una bebida milenaria a la que se le atribuyen también gran cantidad de acciones positivas para el organismo.

Otro de los productos que se obtiene de la uva es el mosto, cuya principal diferencia con el vino es que no tiene alcohol. El mosto es el zumo de uva exprimido sin fermentar y durante años ha sido una bebida indicada para personas con el estómago débil. Sin embargo, los beneficios de esta bebida van mucho más allá del estómago, ya que, según varios estudios, se ha comprobado que es un producto que ayuda a proteger y fortalecer el corazón y las arterias.

Además, al ser una bebida antioxidante por su alto contenido en flavonoides, ayuda a proteger las células, regular los niveles de colesterol y previene enfermedades coronarias al tiempo que mejora la circulación sanguínea. Los investigadores aseguran que tomando dos vasos diarios de mosto se pueden observar grandes cambios en el organismo en poco tiempo. Por el contrario, su consumo está desaconsejado para personas diabéticas por su alto contenido en azúcar.