Reconocer el propio cuerpo no siempre es fácil. El movimiento creativo no sólo ayuda a lograrlo, sino que potencia la creatividad, el bienestar y el desarrollo personal.

"Descubrir la necesidad y el placer de movernos aporta un mayor conocimiento del cuerpo y por lo tanto, nos sentimos más cómodos, espontáneos y con mayor fluidez", explica Diana Machado, terapeuta Gestalt y máster en Danza Movimiento Terapia (DMT). La palabra que lo sintetiza es aceptación. En las clases que imparte, en primer lugar se dedica un tiempo a la conciencia corporal, a la respiración y a la postura a través de unos ejercicios específicos y una serie de estiramientos, a veces de pie y otras en el suelo La zona abdominal, las lumbares, los brazos, las piernas? Es el momento de interiorizar y trabajar con los aspectos más técnicos del movimiento.

Después toca soltarse, explorar, improvisar. Unas veces es un juego grupal para promover la interacción, el diálogo y las risas con los demás; otras es en solitario, favoreciendo en este caso la relajación y el reencuentro con uno mismo. Los alumnos se mueven en libertad, usando el espacio, el tiempo y el ritmo de la música.

¿Qué favorece el movimiento?

La música: A veces acompaña y apoya, otras inspira y sugiere un tipo de movimiento determinado en una improvisación y, en ocasiones, nos ayuda a conectar enfatizando nuestro estado emocional.

El silencio: Es también importante en algunos momentos de las sesiones. En silencio y con los ojos cerrados favorecemos que sea el cuerpo el que nos lleve buscando "ser motivados" por el inconsciente, por las imágenes, por las sensaciones, por la voluntad. Sin embargo, el diálogo y la risa tienen también cabida en el taller potenciando su parte más lúdica.

El dibujo: La expresión plástica sirve para concretar algo de lo que hemos movido sin necesidad de interpretaciones verbales que lleguen a interrumpir el proceso creativo que pueda estar desarrollándose.

Los elementos del movimiento: Están inevitablemente presentes en las sesiones porque le pertenecen: espacio, tiempo, peso, flujo, relaciones con el espacio y relaciones personales. Todo ello se va haciendo conocido a través de la experiencia de movernos, tan sencilla, placentera y compleja.