Hace poco que descubrimos el secreto para ser felices que tienen los daneses: hygge. Se pronuncia "hu-ga" y no tiene una traducción exacta. Significa algo así como acogedor, reconfortante... Hygge es olvidarte del móvil y sentarte a hablar con tu pareja o amigos con una taza de algo caliente y humeante a la luz cálida de las velas. Hygge también puede ser pasar la tarde del domingo cocinando pasteles con tus hijos. O salir a pasear por un bosque bien abrigada y disfrutando de todo lo que te rodea. En definitiva, hygge es volver a los orígenes y disfrutar de los pequeños placeres de la vida

Las navidades son una época que se presta mucho a lo hygge, por eso hemos querido listar todo lo que nos parece que encaja con la definición de la felicidad danesa. Y, casi seguro, con la definición de felicidad de cualquiera. Es tópico, pero conviene recordarlo, sobre todo en navidad: la felicidad reside en las pequeñas cosas. 
 

“El verdadero secreto de la felicidad está en tener interés genuino en todos los detalles de la vida cotidiana.” William Morris

 

Las 15 claves de una navidad hygge

 

1. Intenta que las compras no se conviertan en las únicas protagonistas de tu navidad. Recuerda que lo más caro no siempre es lo que hace más ilusión. Compra todo lo que puedas por internet y no lo dejes para el último día. Piensa en la persona a la que le vas a hacer el regalo y en aquello que puede sorprenderla. Una de los componentes básicos de la esencia hygge es el amor por los que te rodean: familia, pareja, amigos, etc. 


2. Son días muy locos, no dejes que te sobrepasen. Intenta salir pronto del trabajo, dar un paseo y llegar a tu casa cuanto antes para relajarte. Apaga el móvil hasta el día siguiente, enciende velas, pon música y disfruta con los que quieres del espíritu navideño.  

Playlist de música hygge


3. Olvídate de decorar tu casa con adornos prefabricados y estridentes. Hazlos tú misma con matas de abeto o acebo, velas, ramas de canela, botes vacíos de mermelada. Pinterest está lleno de ideas para decorar hygge. Aprovecha y hazlos con tus hijos o con quienes quieras compartir ese momento tan hygge. 

navidad hygge decoracion
Idea para decorar hygge, visto en Pinterest


4. Piensa en lo bueno que tiene tu vida. La navidad es ideal para practicar la gratitud, que es un concepto básico del hygge. Haz una lista de todo aquello por lo que estás agradecida; te ayudará a dar menos importancia a las cosas negativas. 


5. Prueba a hacer algo con tus manos: cocina, coser o tejer, dibujar, escribir, pintar mandalas... Te proponemos una muy fácil y muy hygge: ¿y si este año escribes felicitaciones navideñas a mano para las personas más queridas de tu vida? Si te animas, hasta puedes pintarlas también.  


6. Lee más. Rétate e intenta leer al menos tres libros esta navidad. Si eres de las afortunadas que tiene chimenea en casa, enciéndela para hacerlo aún más hygge; si no, unas velas perfumadas también valen. 


7. Deja el café por unos días. Haz infusiones con hierbas que nunca hayas probado o date al cúrcuma latte, la bebida reconfortante del momento. Está buenísima y tiene muchas propiedades. 

navidad hygge curcuma latte
Cúrcuma latte


8. ¿Este año eres anfitriona? No te compliques, cocina algo que sepas que te sale bien, aunque sea sencillo. Presta atención a la decoración de la mesa y al ambiente, es algo que hará que esa comida o cena sea especial para tus invitados. 


9. Aprovecha los días de vacaciones para disfrutar de la naturaleza en invierno. Seguro que a menos de una hora en coche o tren tienes algún bosque cerca donde apreciar los colores y sensaciones propios de la época invernal. Además de ser hygge, es un ejercicio excelente de mindfulness


10. La base del hygge es el amor por aquellos que quieres, así que lo más importante es demostrarles a todos tu cariño, aunque te suene cursi. No te limites a ver a tu familia y amigos en los días oficiales: llámales, improvisa cenas, quedad para pasear... 

 

¡Feliz navidad hygge!