SI:

-En situaciones excepcionales. En opinión de Laura Carreño, presidenta del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Castilla y León, "los suplementos son necesarios cuando hay algún tipo de carencia, por ejemplo una anemia, también en dietas con muy pocas calorías (menos de 1.200 kcal) y durante el embarazo o la menopausia cuando las necesidades de ciertos nutrientes están muy aumentadas y también cuando se padece alguna enfermedad como la celiaquía o el colon irritable que provocan una absorción deficiente de los nutrientes".

-En el gimnasio. "Son suplementos de aminoácidos (componentes de las proteínas) que están justificados para deportistas de élite ya que al realizar tanto deporte las necesidades están aumentadas, pero en general se suelen utilizar de forma innecesaria", opina la Dra. Carreño.


NO: 

-Una buena alimentación es suficiente para aportar a nuestro organismo todos los nutrientes necesarios. "Sin duda es el mejor tratamiento, el problema es que creemos que comemos mucho mejor de lo que realmente lo hacemos, si tenemos dudas deberíamos consultar a un dietista-nutricionista", aconseja Laura Carreño.

-Entrañan riesgos "Hay suplementos como los de vitamina C que en dosis muy elevadas actúan como prooxidantes, en lugar de antioxidantes. Y los de vitamina A no se pueden tomar durante el embarazo, ya que el retinol es teratogénico (puede producir malformaciones en el feto). Además, los suplementos de proteínas que se toman en los gimnasios pueden acarrear consecuencias a nivel hepático y renal", opina la especialista.

Si estás embarazada y no sabes que suplementos puedes tomar durante la gestación,  la ginecóloga Laura Rodellar da las claves de la alimentación en este artículo