1. Por tu cuerpo

Al que no le guste que no mire, pero basta ya de sucumbir a las críticas ajenas y propias que hacen que estemos pidiendo perdón por haber engordado unos kilos o por tener un pecho pequeño. Eres como eres y deberías poder sentirte a gusto siempre. Este vídeo de Dove nos muestra como tenemos la percepción equivocada de nuestra belleza, y muchas veces nos menospreciamos.
 

Cosas por las que una mujer no debe disculparse cuerpo
 

2. Por tu casa

Si alguien llega a tu casa y tienes la plancha por medio, no te disculpes. Lo mismo podríamos decir si no has fregado lo platos o si el espejo del baño tiene algunas salpicaduras. Es normal que tu casa no esté perfecta, más aún si trabajas fuera y vives sola. Además, el 99% de los visitantes inoportunos no notan ese pequeño desorden que te pone tan nerviosa (el 1% restante es tu familia y ellos, no cuentan). 


3. Por tus sentimientos

 Tanto si estás triste o súper contenta, nunca pidas perdón por expresar aquello que sientes. Si no te apetece sonreír, no sonrías y si te apetece reírte a carcajadas, hazlo. Controlar en cada momento lo que sientes por eso de guardar la compostura es una de las peores cosas que te puedes hacer a ti misma.


4. Por la ropa que llevas

Lleves puesta una minifalda o una túnica hasta los pies, no pidas perdón por ello. Las opiniones son sólo eso, opiniones y la que debería contar para ti es la tuya y la de nadie más. Incluso si te das cuenta de que no llevas las ropa adecuada para determinada cena o evento, no te disculpes. ¿Acaso has matado a alguien? No, ¿verdad? Pues eso, no es tan grave como para pedir perdón por algo así.
 

Cosas por las que una mujer no debe disculparse comida



5. Por lo que comes

 Tanto si eres una amante de las ensaladas, como si lo eres de la comida rápida, nunca digas «lo siento» cuando se trate de comida. Tienes el derecho de decidir qué es lo que quieres comer y si a otros les preocupa la salud, pues que hablen con su médico pero que a ti te dejen tranquila. Y recuerda que no hay manera de complacer a todo el mundo, así que lo mejor es ser uno mismo y dejar de pedir disculpas por ello. Cuando dejemos de decir «lo siento» por estas cosas podremos trabajar en una versión más confiada de nosotras mismas.