Cuando nos planteamos decorar el jardín, es una buena opción mirar en el garaje para ver qué nos puede servir. El resultado puede ser muy original y funcional con un bajo presupuesto.  

Casi cualquier material, ya sea de uso doméstico o industrial, así como los sobrantes de obra, puede servir para ser incorporado al diseño de un espacio interior o exterior, siempre y cuando tengamos la certeza de que no es contaminante o peligroso para la salud. Aquí te proponemos algunas ideas.

La madera es un material perfecto para ser reciclado con este fin. Con ella se puede definir caminos –por ejemplo con traviesas de ferrocarril–, hacer grandes macetas para un huerto… incluso una puerta de casa para tirar se puede convertir en un portón de jardín o una mesa de exterior.

Pero atención, en el caso concreto de las traviesas de ferrocarril hay que averiguar de dónde provienen, qué antigüedad y qué tratamiento tienen, ya que a las más antiguas se les solía aplicar un tratamiento creosotado que tiene productos cancerígenos y contaminantes, por lo que se deben evitar en espacios tanto de uso público como privado.

El palé industrial es otra variante de la madera que es fácil de reutilizar en un espacio exterior y que resulta muy versátil. Se puede usar para la elaboración de muebles como mesitas, sofás o taburetes, y hasta utilizar en vertical para la configuración de vallados, separadores o maceteros

 

 

Otro de sus originales usos puede ser para la configuración de jardines o huertos verticales, como elemento decorativo o productivo apto para pequeños espacios como terrazas, cocinas o porches. Para ello, solo es necesario unos palés, manta geotextil para forrarlos interiormente, sustrato de plantación para rellenar el espacio y un riego mediante tubo con goteros integrados.

Los neumáticos generan cada año toneladas de desechos que además son altamente contaminantes cuando se incineran. Con ellos se puede hacer macetas colgantes en la pared para un porche o maceteros para el suelo; se pueden pintar de colores vivos o dejar en su tono original. Además, los neumáticos resultan piezas muy versátiles para la creación de elementos de juego para los más pequeños. Con ellos, unos botes de pintura, cuerdas, herrajes de acero y un poco de imaginación se puede construir columpios, pirámides de escalada, balancines…

 

 

Las botellas, ya sean de plástico o cristal, tarros de yogur o de conserva y envases en general, dan también bastante juego a la hora de reaprovecharlos en el jardín. Con botellas de plástico se puede hacer maceteros, e incluso organizar huertos verticales colgando las botellas con cuerdas, ya sea en posición vertical u horizontal. Solo hay que abrirle un agujero en el medio y rellenar con tierra fertilizada, poniendo primero una capa de material filtrante en el fondo para drenar y almacenar agua.

Los envases o tarros de cristal se pueden usar para hacer farolillos, colgados de los árboles para generar una ambientación cálida por la noche. En este caso, puedes rellenar el fondo con un poco de arena, meter una vela y colgarlos con cuerdas. También se pueden usar como floreros o comederos de pájaros.

 

 

Con botellas de cristal puedes hacer desde esculturas o aplicaciones creativas –como la de la segunda imagen–, hasta usarlas como material de construcción. En la actualidad se usan mucho en la elaboración de paredes y tabiques como material alternativo en viviendas de construcción sostenible; también en países en vías de desarrollo. Ésta técnica se puede aplicar para la construcción de tabiques en pabellones de jardín o muros de separación. Las botellas pueden sustituir a los ladrillos y se aglutinan fácilmente con cemento. Su transparencia y colores producen un efecto muy interesante a contraluz.

Los envases como bidones, latas de pintura o de alimentos, pueden también emplearse en la decoración de un jardín resultando muy decorativos. Una vez limpios, y descontaminados en caso de que hubieran albergado materiales tóxicos, estos elementos se pueden convertir en maceteros con una mano de pintura exterior o en una fuente ornamental, como vemos aquí. También pueden agruparse varios de diferentes tamaños o, si son latas pequeñas, hasta colgar en una pared para montar un huerto de aromáticas o de flores.

 

 

Los materiales de construcción ofrecen también variadas opciones de reutilización, así que si estás construyendo o reformando tu casa, valora si entre los sobrantes y los desechos hay alguna cosa que puedas reciclar para el jardín. Por ejemplo, con las tuberías de mayor diámetro, ya sean de PVC, cobre o de acero, se puede hacer maceteros como los que vemos en la imagen. 

ARTÍCULOS RELACIONADOS

 

Este artículo se publicó originalmente en Houzz