Los baños de agua caliente con fines terapéuticos existen desde hace miles de años. En este sentido, Japón es un país cuya tradición en este ámbito no se queda atrás y, de hecho, actualmente en la mayoría de hogares nipones hay una bañera de agua caliente. Los ofuro son bañeras hechas de madera y, generalmente, la temperatura alcanza cerca de los 40 grados centígrados, por lo que la duración del baño debe oscilar entre los 5 y los 15 minutos.

Para utilizar el ofuro de manera correcta, lo primero que hay que hacer es, antes de irse a dormir, lavar el cuerpo en otra ducha o bañera y eliminar los restos de jabón con el agua de unas cubetas. Después de esto, uno ya puede introducirse en el agua caliente del ofuro. Debido a su alta temperatura, es necesario tomar agua durante y después del baño para evitar la deshidratación del organismo.

Este ritual tradicional japonés tiene propiedades beneficiosas tanto para el cuerpo como para la mente. Por un lado, el agua caliente ayuda a relajar la musculatura, elimina toxinas a través del sudor y calma la mente. También se utiliza para combatir el frío pero, sobre todo, para relajarse antes de ir a dormir y para purificar los pensamientos. También se puede disfrutar de los ofuro en los baños públicos japoneses, llamados Sento.