La tecnología digital, con sus pantallas de alta definición, vino a facilitarnos la vida. Pero no sin coste. Y la vista se lleva la peor parte. A lo largo del día, quienes trabajan con ordenadores pasan una media de 7,5 horas con la vista fija en una pantalla. En total, 1.800 horas al año sin quitar los ojos de un punto demasiado cercano, siempre a la misma distancia y con exceso de luz. “Esto favorece la sensación de sequedad ocular y/o síndrome de ojo rojo”, explica la doctora Gema del Moral, del departamento de Oftalmología General de Clínica Oftalmos. “La causa hay que buscarla en la falta de lágrimas, el lubricante natural del ojo. Si la frecuencia normal de parpadeo en un adulto es de 18,4 veces por minuto, ante el monitor lo reducimos a solo 3,6 parpadeos por minuto. Esto condena al ojo a una sequedad que trae incómodas consecuencias”.

 

Síntomas del ojo seco

Sensación de arenilla, picor, escozor… Aunque suele ir aparejado, no debe confundirse con la fatiga visual. “Sucede cuando pasamos mucho tiempo ante el ordenador, pero también estudiando ante los apuntes o conduciendo. Son actividades que exigen una gran concentración y pueden producir visión borrosa, dolor de cabeza, lagrimeo, problemas de enfoque, además de ojo rojo y sensación de sequedad”. Ante estos síntomas, lo mejor es “dar un descanso a nuestra vista y cambiar el horizonte. Por ejemplo, mirar a lo lejos durante unos minutos cada dos horas. De este modo, relajamos la musculatura ocular”.

 

¿Tiene tratamiento?

Además de dar un descanso a los ojos de cuando en cuando, los oftalmólogos recomiendan el uso de lubricantes oculares para paliar esa sequedad. También parpadear de forma consciente cada cierto tiempo. “En caso de que las lágrimas se evaporen por falta de lípidos, podemos aplicar Thermaeye (luz pulsada) o el Lipiflow, un sistema que aplica calor (42ºC) para vaciar el contenido estancado de las glándulas de meibomio (las responsables de segregar esa grasa para estabilizar la película lagrimal)”.

 

Adecuar el lugar de trabajo

Aunque no nos lo diga un inspector de riesgos laborales, el doctor Fernando Llovet, director médico de Clínica Baviera, insiste en que crear las condiciones óptimas en el despacho para preservar nuestra salud ocular. “Es recomendable tener en cuenta estos consejos y, ante cualquier dolencia, acudir al oftalmólogo para que pueda determinar el origen de la enfermedad y poner un tratamiento adecuado cuanto antes”. Estas son sus sugerencias:

- Coloca la pantalla del ordenador paralela al plano de los ojos y a una distancia de 50 centímetros de la cara.

- Evita los reflejos en el monitor, por ejemplo, no situándolo directamente a una ventana o fuente de luz.

- Evita también que la fuente de iluminación principal incida sobre tus ojos. En cuanto a qué tipo de luz elegir, opta siempre por la blanca.

- Regula el enfoque y la iluminación de la pantalla.

- Mantén limpio el monitor, para no forzar la vista intentando leer entre salpicaduras o manchas.

- Mantén un nivel agradable de humedad y temperatura ambiental.

- Ventila sin que se formen corrientes bruscas de aire que aceleren la sequedad del ojo.