Cada año las mujeres nos enfrentamos a la Operación Bikini, eso que parece un movimiento cultural y cuya publicidad nos llega por cualquier tipo de medio: revistas, anuncios, redes sociales, las vecinas, etc. No importa si tú consideras que debes hacer una operación bikini o no, y no importa si tú este año no vas a pisar la playa, el bombardeo constante de mensajes sobre la necesidad de ponernos las pilas a estas alturas del año te va a llegar y va a echar raíces dentro de ti de igual modo, si no haces algo para evitarlo.

Partamos de la base de que todas las mujeres nos preocupamos por nuestro físico porque nos han inculcado la necesidad de cuidarnos, de tener buen aspecto constantemente y de ocultar nuestros defectos. Aunque ya en le edad aldulta algunas de nosotras hayamos decidido ponerle límites a esta presión social, la realidad es que la información sobre la Operación Bikini nos llega a todas por igual y la recibimos en forma de «no eres suficiente, mejora antes de que tengas que mostrar tu cuerpo en público».

Toma consciencia sobre ti y la presión que te rodea

Voy a empezar por pedirte que tomes consciencia de que toda opinión vertida sobre cómo debe ser un cuerpo de mujer en bikini, o en pijama, es una opinión totalmente irrelevante para ti, pues tu belleza no depende de la opinión de otro.

Yo misma he caído y caeré, probablemente en muchas ocasiones, en esto de poner más atención a mi cuerpo cuando llega el verano, como si en invierno no lo viera todos los días, ¡pero es lógico! Por mucho que intentes convencerte a ti misma de que la información que te llega es pura publicidad con el objetivo de alimentar tu inseguridad y que compres determinados productos, la información es muy buena, está muy estudiada y ataca por todos partes.

Siempre decimos que es importante ser objetivo con uno mismo y no ceder ante la presión de la sociedad, pero no siempre la solución está en la objetividad. Si tú te quieres mucho y quieres lo mejor para ti, sé subjetiva, tan subjetiva como lo eres cuando alguien critica a tus hijos, a tus padres o hermanos, ¡defiéndete con firmeza ante cualquier imagen, dieta milagro o producto anticelulítico que te quieran vender! No cedas.

Ellos no saben quién eres tú y no saben cómo es tu cuerpo, así que cuando hablan de «mejorar el aspecto de tus piernas» no están hablando de ti, están hablando de toda la que caiga, independientemente de que tenga algo que mejorar o no. Permítete ermite que este bombardeo de medidas para la operación bikini pase de largo ante ti y procura que ninguna críticacale en tu interior.

Aceptemos que nos preocupamos por nuestro aspecto, pero no como quieren que nos preocupemos

Ahora bien, no me he caído de un guindo, por unos motivos o por otros las mujeres, y cada vez más hombres, nos preocupamos realmente de nuestro aspecto físico y no por ello somos superficiales o materialistas.

La espiritualidad y el desarrollo personal de una persona no tiene relación alguna con su aspecto físico, bien es cierto que cuánto más nos preocupamos de una cosa, menos atención le ponemos a la otra, pero podemos hallar un equilibrio sano dónde cuidemos nuestro aspecto y trabajemos nuestra consciencia, si estamos llamados a hacerlo.

Lo importante es comprender que la preocupación por nuestro físico es una realidad que vivimos y que no supone un problema per se, siempre que trabajemos simultáneamente nuestro aspecto y nuestra aceptación del mismo, para disipar o diluir nuestras inseguridades y complejos.

Soy una firme creyente de la necesidad de equilibrar el cuerpo, la mente y el espíritu, así como lograr el equilibrio en nuestra preocupación y tiempo invertido en cada uno de estos aspectos, y este debe ser el motivo por el que me enamoré del yoga.

Tomando como base que todas nosotras vamos a querer sentirnos bien en nuestro cuerpo cuando llegue el verano –aunque realmente aspiro a que queramos sentirnos bien en cualquier estación del año– hablemos entonces de la motivación, el posible razonamiento al respecto y las medidas que podemos tomar para fijarnos un objetivo realista y responsable.

tienes un cuerpo precioso que tiene unas características propias de ti y que es el resultado del camino que has andado hasta ahora. Las cicatrices, la grasa localizada y la distensión abdominal, son características del cuerpo, no son defectos ni son detalles a ocultar, eso sí, si quieres cambiar alguno de los tres tienes la total libertad de ponerte manos a la obra desde hoy mismo, pero siempre desde la aceptación y desde el amor.

Te invito a que te cuestiones todas y cada una de las medidas que te propongas tomar respecto a la Operación Bikini, no sé si son medidas que nacen de ti o que has visto en alguna parte, tú solo recuerda cuestionarlas antes de ponerte con ello. Resulta ser que nos volvemos locas cuando vemos planes de pérdida de peso que prometen una reducción de 10 kilos en un mes, ¿de verdad necesitas perder 10 kilos antes de que abran la piscina? ¿Consideras saludable para tu cuerpo y tu mente ponerte un objetivo como este?

Está bien, como te digo, acepto y comparto que tú quieras verte bien y que quieras hacer cambios, magnífico, pero pregúntate qué cambios van contigo, cuáles estás dispuesta a hacer y cuáles son aquellos que no son tuyos, sino que te nacen de una semilla sembrada por la sociedad o por un anuncio de la televisión.

Cuando hablo del cuerpo de playa y los objetivos físicos, siempre digo lo mismo y mi primera recomendación siempre es la misma: revisa lo que quieres y asegúrate de que es lo que realmente quieres.

Cambia de gafas

Eres suficiente y no tienes que cambiar nada, –pongamos fin ya a la cultura del body shaming– así que si hay algo que quieras trabajar que sea algo que has decidido tú. Sin comparaciones, sin inspiraciones externas y sin presiones. Y, en cualquier caso, te voy a proponer que hagamos un cambio de perspectiva de la Operación Bikini. En lugar de proponernos cambiar nuestro cuerpo en dos meses, vamos a trabajar por cambiar en esos mismos dos meses la forma en que nos miramos.

Imagina un cielo azul brillante de un maravilloso día soleado, imagina su tonalidad y su viveza. Ahora imagina que te pones tus gafas de sol y miras al cielo, ¿es el mismo azul? ¿Brilla igual? ¿Qué ha pasado con ese azul cielo intenso?

Es importante que elimines de tu interior todos los juicios que has ido montando a lo largo de los años y todas las creencias que se han ido acumulando, unas piernas no tienen que ser delgadas o atléticas, tienen que ser piernas; y un abdomen no tiene que estar marcado, basta con que esté fuerte y pueda sostener tus vísceras; así ocurre con todo. Quítate las gafas de la crítica y mírate como mirarías a alguien que amas.

La mayoría de nosotras tenemos detalles que no nos gustan, pero que son imperceptibles a los ojos de otros. Nuestras parejas no ven defectos cuando nos miran, los más pequeños de la familia muy probablemente ven héroes y heroínas, tus verdaderas amigas te ven sana, poderosa, completa y mucho más hermosa de lo que te ves tú.

Ponle fin a la autocrítica y toma consciencia de que eres una persona única y bella, inteligente, con grandes logros y sin la más mínima necesidad de cambiar nada.

Si logras partir de esa base de amor propio, de autoestima firme y bien fundamentada, desecharás por completo planes rápidos de cambios superficiales y optarás por tomar medidas saludables, quizás más lentas pero también más seguras, y lograrás encontrar el modo de sentirte bien en tu piel.

Pronto comprobarás que no tenías que ponerte a dieta, ni echar horas en un gimnasio o apuntarte a la última moda de baile o de running, sentirte bien contigo misma no depende de tu aspecto, créeme, aquello de «si no eres feliz con lo que tienes, no vas a ser feliz con lo que quieres» es totalmente cierto y también aplica al cuerpo de playa.

 

Operacion bikini

 

Cinco medidas para hacer una Operación Bikini alternativa

¡Claro! ¿No habrás pensado que después de soltarte todo el rollo espiritual, me iba a despedir sin ofrecerte una Operación Bikini alternativa? Soy consciente de la dificultad que entraña cambiar de perspectiva después de años viéndonos y tratándonos de una determinada manera e insisto en la necesidad de que trabajes tu consciencia sobre como la sociedad tiene influencia sobre ti, tu autoestima y tu cambio de perspectiva sobre tu cuerpo, pero también he querido aunar una serie de medidas que puedes tomar de cara al verano y que te harán sentirte mejor desde dentro.

Todo cambio que conlleve una mejora en tu interior tiene una repercusión en el exterior, unas veces la relación es más directa que otras, pero absolutamente siempre hay consecuencias. Tanto si trabajas tu mente y espíritu, como si te dedicas a cuidar tu cuerpo desde dentro, tu imagen de ti misma puede cambiar diametralmente, así que te animo a poner en práctica estos tips y a contarme cómo te has sentido con ello.

 

1. Come más vegetales y frutas

Operacion bikini - Comer frutas y verduras


Reducir el consumo de proteína animal beneficia al sistema digestivo, te sentirás más ligera y enérgica, mejorarás tu tránsito intestinal por el incremento de fibra en tu alimentación y con ello mejorarás, si sufres de ello, tu distensión abdominal. Piensa, además, que cada vez que eliges comer fruta o verdura estás desechando la posibilidad de comer otros alimentos menos nutritivos o más pesados, como pueden ser la bollería en las meriendas.

Si te planteas seriamente que las verduras y las frutas sean tu primera opción, es probable que bajes de peso ligeramente, pero no es mi intención que lo pongas en práctica por este motivo, sino más bien buscando sentirte más ligera y más fresca, ya que gracias a esto podrás mejorar tu estado de ánimo.

2. Cuida tu piel.

Si buscas mejorar tu autoestima a través del trabajo sobre tu exterior, es mucho más efectivo que cuides tu piel y logres sentirte cómoda en ella, que embarcarte en cualquier dieta de adelgazamiento o mediante la compra de batidos y barritas proteicas, así que te recomiendo exfoliar tu piel regularmente e hidratarla a diario con aceites y cremas de buena calidad.

Uno de los motivos por los que la Operación Bikini es tan famosa es que, llegado el verano, sabemos que vamos a tener que mostrar partes del cuerpo que llevan meses ocultas, como los brazos y las piernas, y no suele hacernos demasiada gracia. Para evitar esos pequeños complejos que te hacen sentir incomoda no hay nada mejor que –además de mirarte con mucho amor– hidratar y cuidar mucho tu piel. A veces todo lo que necesitamos es que ésta brille y se vea sana.

3. Broncéate, pero de forma responsable.

A la mayoría de las personas nos gusta vernos con algo de color, nos sentimos distintos, como con más luz y nos vemos más favorecidas, pero en España, la mayoría de nosotras llegamos al verano siendo blancas como la pared y, por vergüenza, solemos retrasar el uso de faldas y pantalones cortos. Y bien, ¿cómo vas a coger color si sigues utilizando pantalón largo?

Te propongo revisar el primer punto, la alimentación es muy importante para la salud de tu piel y también ayudará a tu bronceado. También te recomiendo revisar el segundo punto, no hay bronceado más bonito que el que coge una piel bien cuidada, y además, te invito a soltar la vergüenza y la autocrítica, sal a pasear en pantalón corto, ve a leer al parque, ¡ponte ropa de verano!

Es importante que tomemos consciencia de lo imprescindible que es para nuestra salud protegernos del sol y evitar quemaduras. Es mejor aplicarse protección alta y comenzar a pasear desde abril, que pretender coger color los primeros 15 días de junio a costa de utilizar aceite bronceador del FPS 6.

Si el color de piel es un tema importante para ti, plantéate utilizar algún producto autobronceador, ¡pero no es necesario! Recuerda que la sociedad quiere que compres productos, y quizás por eso ser blanca ya no está de moda.

4. ¡Haz limpieza de ropa y zapatos!

Quizás ya lo hayas hecho, si es así, no importa ¡hazlo de nuevo! Todos los años nos enfrentamos a la tarea de sacar la ropa de primavera y verano, aprovéchalo para elegir qué prendas no te gustan y deshazte de ellas. Piensa que cada vez que eliges ponerte una prenda que no te agrada mucho o que crees que te sienta mal o que no es tu talla, te estás enviando una imagen de ti misma que no te gusta.

Si la ropa del año pasado no te vale, dónala y cómprate ropa nueva. Es la ropa la que debe valerte y no tú valerle a la ropa. Mi recomendación personal es que hagas una limpieza importante de ropa y zapatos, y que compres poco. Y ahora me dirás «Si me deshago de mucha ropa y me compro poca, ¿con qué me visto?» y mi respuesta es «Simplifica tu armario».

Sé que somos muy dadas a tener todas las prendas que podemos guardar, pero esto no es bueno, ni para ti, ni para tu hogar. No tienes que tener mucha ropa por el hecho de que quepa en tu armario, ¡haz espacio!

Te invito a que hagas limpieza siempre que puedas y vayas permitiendo que en tu armario cada vez haya menos prendas, quedándose sólo aquellas que te encanten, prendas que te sientan bien y con las que te gusta verte.

5. Bebe mucha agua


Operacion bikini - Beber agua
 

Este tip no falla en ninguna lista de consejos o medidas a tomar para cualquier objetivo físico, operación bikini, planes detox, etc. Sin embargo, como te imaginarás, no te recomiendo beber mucha agua para comer menos y bajar de peso, sino más bien buscando los beneficios propios de tomar agua.

Al aumentar el consumo de fibra te vendrá bien prestarle mayor atención a la cantidad de agua que bebes, estar correctamente hidratada mejorará el aspecto de tu piel y te sentirás más fresca y enérgica, ¡pero no solo eso! Parece ser que con la deshidratación puede reducirse la capacidad de concentración hasta un 15% y tiene una repercusión directa en otras funciones intelectuales, por lo que este decaimiento podría tener incidencia en tu estado de ánimo.

Recuerda que cuando aparece la sed ya hay algo de deshidratación, por lo que debes beber agua siempre que puedas, tengas sed o no la tengas, para ello te aconsejo que haya siempre una botella de agua en tu campo de visión, así como siempre tienes cerca una crema de manos, acostúmbrate también a tener una botella de agua.

Resulta mucho más fácil cambiar tu cuerpo trabajando tu interior que cambiar tu interior trabajando tu cuerpo, recuérdalo la próxima vez que oigas o leas «Pierde 5 centímetros de cintura y siéntete bien». El orden no es este, es justamente al contrario.

Es de vital importancia que aprendamos a aceptar cómo somos y a trabajar en cualquier cambio que queramos hacer desde el amor y el respeto por nosotras mismas. Preocuparte por tu aspecto no te hace superficial, ni materialista, ni te retrasa en tu desarrollo interno.

Sin embargo, resulta muy conveniente que analices las cuestiones que hemos tratado aquí. Desde tomar consciencia de la presión social a la que estás sometida, hasta el cambio de perspectiva que puedes lograr sobre ti misma. Y, si realmente te nace un impulso fuerte de tomar medidas de cara a la llegada del verano, ¡estas cinco propuestas ofrecen buenos resultados en cuerpo, mente y espíritu!

Por último, aléjate de la Operación Bikini convencional y no cedas ante la idea de felicidad que la publicidad quiere que tengas, ¡que sentirte bien no dependa del aspecto de tus muslos! ¡Busca estar sana, sentirte enérgica y disfrutar del calor del sol en tu piel!