Hay parejas más felices que otras, eso lo sabemos todos y seguramente nosotras mismas hemos estado en relaciones más satisfactorias y duraderas y en algunas más difíciles y tediosas. Pero, ¿por qué sucede esto? Existe la fórmula mágica para que una pareja funcione siempre a la perfección. Es una pregunta de muy difícil respuesta, aún así, no se ha demostrado ni descubierto la fórmula ideal para que una pareja sea feliz siempre. Por descontado, el amor y el respeto son dos de los pilares fundamentales dentro de una relación amorosa. Si no hay amor, no hay respeto y si falta una de las dos ya no hay relación feliz. Pero, evidentemente, hay muchos otros factores y acciones diarias que cuidan tu relación. Tener tiempo para la otra persona también es fundamental, al igual que lo es prestarle atención a la otra persona e interesarte por su vida, su día a día y sus intereses o inquietudes. Estar presente en los momentos difíciles y superar los baches juntos o juntas también asegura que la relación se fortifique, que aumente la confianza y que podáis ser más felices. Es evidente que los humanos cambiamos a lo largo del tiempo, y por lo tanto, nuestras relaciones cambian con nosotros: la manera de querer, de sentir, de hablar, de comunicarnos con nuestra pareja; también cambian nuestras prioridades y nuestra rutina puede verse afectada en muchas situaciones a lo largo de la vida. ¿Cómo lo hacen entonces aquellas parejas para estar siempre felices juntos? Los psicólogos de Grupo Laberinto nos cuentan cuál es el pegamento de estas uniones felices con estos 8 hábitos.

1. Escuchan. Prestar atención es uno de los principales consejos para que la pareja funcione. A través de la escucha activa los problemas pueden verse desde otra perspectiva.

2. Sonríen. El traje más sexy y rejuvenecedor del mundo es la sonrisa.

3. Se tocan. El contacto físico es el más poderoso ansiolítico del mundo, así como el cariño y la dulzura son grandes reconstituyentes. Las parejas felices mantienen el contacto corporal siempre que sea posible.

4. Se respetan. Sentirse respetada por la pareja es vital para el buen funcionamiento de otros aspectos importantísimos como el sexo o la confianza.

5. Se apoyan. Una buena pareja debe ayudarnos en lo posible y acompañarnos si tenemos problemas o dificultades. Ser nuestro refugio.

6. Se divierten. No todo el tiempo con la pareja puede centrarse en las actividades rutinarias. Divertirse en pareja es una garantía de durabilidad.

7. Desdramatizan. Con perdonar no es suficiente, también hay que olvidar o relativizar. Y es que el humor puede salvar la relación.

8. Son activas sexualmente. No es lo mismo llevar meses que años juntos. El sexo –a veces– un esfuerzo físico y hasta intelectual, que una a veces está falta de energía… Para el sexo, como para todo lo bueno, hay que ser disciplinada pero luego, es como salir del gimnasio, ¡qué bien sienta!