Hacer dieta no siempre es fácil y supone, en muchos casos, hacer sacrificios para acabar alcanzando el resultado deseado. Las hacemos para sentirnos mejor con nosotras mismas o para mejorar nuestra salud y bienestar, pero hay ocasiones en que se hacen para alcanzar metas profesionales, como sucede en el mundo del cine y del modelaje.

Cuando vemos a nuestras actrices y actores favoritos en la gran pantalla, no somos conscientes de los esfuerzos físicos que pueden haber habido detrás. Sin embargo, algunas de las grandes estrellas de Hollywood, cambian su vida completamente para protagonizar un papel determinado de una película. 

Se les exige ciertas transformaciones físicas, como maquillarse de una cierta manera, ponerse una peluca, cortarse el pelo o cambiarse el color. Pero esto resulta fácil y sencillo. En cambio, hablar de perder o ganar peso ya es otra historia. Aunque son muchos los que han puesto en riesgo su salud, con el objetivo de defender el papel que se les requiere. 

Y sabemos que hay dietas más duras que otras, pero las que hacen algunas estrellas del cine exceden los límites de lo que se considera saludable. Se trata de unas condiciones que se salen de lo común y que suponen cambios físicos muy bruscos y en muy poco tiempo, pero algunos las acaban aceptando.

Así ha sucedido con una larga lista de actrices y actores, los cuales no quisieron perder papeles que les podían llevar a ser internacionalmente reconocidos, a ganar un Óscar o a mantener su reputación. Pero ¿a qué precio? 

Las dietas extremas de las estrellas

No es fácil perder peso, cuando no se tiene tiempo por delante. Por eso, las estrellas se someten a dietas extremas. Pero los aumentos o descensos de calorías drásticos, hacen que el cuerpo no asimile los cambios adecuadamente. Por lo que debe hacerse de forma progresiva para evitar los peligros que esto ya supone. 

¿Qué hacen para perder peso rápidamente?

Alimentarse a base de mini raciones, pescado, leche de coco, frutas, vegetales, semillas o arroz, es una de las estrategias que llevan a cabo para perder peso drásticamente, en un corto período de tiempo. Todo ello, haciendo siempre mucho ejercicio y de manera muy extrema, habitualmente.

Aunque también hay otros que se someten a dietas más duras que conllevan cambios corporales bruscos. Entre las cuales encontramos: 

La dieta del vinagre

Consiste en tomarse un chupito de vinagre de manzana antes de cada comida. Supuestamente, el objetivo es eliminar los líquidos retenidos en el organismo. Megan Fox fue una de las actrices que la puso en práctica. 

La dieta del potito

La actriz Jennifer Aniston seguía esta dieta basada en una alimentación a base de potitos de bebé. Al ser muy bajos en grasas, apenas ingería calorías. 

La dieta del pomelo

La cantante australiana Kylie Minogue perdió ocho kilos, en tan solo diez días, a base de alimentarse solamente con pomelos. 

La dieta del zumo

Se trata de alimentarse ingiriendo tan solo una bebida hecha a base de zumo de limón recién exprimido, sirope de arce, pimienta de cayena y agua pura. Se pueden beber hasta diez vasos al día, siempre evitando alimentos sólidos. Esta dieta la siguieren actores como Jared Leto, Demi Moore o Beyoncé, para su papel de Deena en la película Dreamgirls

Dieta del jugo verde

Es un régimen basado en la ingesta de frutas o verduras de color verde, como apio, espinacas, col o manzana. 

¿Cómo ganan tantos kilos en tan poco tiempo?

Entre las prácticas más comunes está el comer muchos carbohidratos y todo tipo de grasas saturadas. Chocolates, bollos, donuts, patatas fritas, comida basura, alcohol y más alimentos no saludables, se convierten en la típica alimentación que usan para ganar peso en tan solo unos días. 

De esta forma, incrementan la ingesta calórica de una forma que no es saludable y todavía adquieren más kilos. Y este consumo de alimentos cargados de calorías, grasas y aceites grasos, es muy perjudicial para la salud y puede causar enfermedades. Asimismo, pueden producirse trastornos psicológicos, se puede sufrir ansiedad o depresión, así como alterar la estabilidad emocional o la concentración. 

Actrices y actores que han asumido el riesgo

Christian Bale  

El actor modificó su aspecto físico y lo hizo en varias ocasiones. En su papel en El Maquinista, película publicada en 2004, había perdido 28 kilos para poder interpretar a Trevor Reznik, el protagonista. Se comenta que su dieta consistió en comer una manzana y una lata de atún al natural al día durante 4 meses, es decir, una ingesta de no más de 300 calorías al día ¡una locura! Decían que estaba de un humor horrible y que no se podía hablar con él en absoluto, y no nos extraña. Por si esto fuesa poco, después de esta pérdida de peso extrema (de 80 kilogramos a 50), un año después, ganó 44 kilos para ser Bruce Wayne en Batman Begins

En su papel de superhéroe, el aumento de peso era principalmente de  masa muscular. Por el contrario, cuando grabó La gran estafa americana, en 2013, sumó 20 kilos que eran de grasa. ¡Y menudo cambio!

Natalie Portman

La espectacular bailarina de Cisne Negro, también perdió hasta 10 kilos para lucir un (aún más) esbelto cuerpo. Y para ir más lejos, a veces las estrellas de Hollywood tienen que aprender una lengua nueva, ir a clases de baile, poner un acento diferente… En el caso de Portman, aprendió ballet para poder protagonizar grandes películas como esta. 

Matt Damon

Por aparecer en Honor a la verdad, película de la década de los 90, Damon perdió 23 kilos. Su cuerpo se quedó en nada. No obstante, para el papel de Mark Whitacre en The Informant!, filme del año 2009, subió hasta 14 kilos y solo de grasa. 

Por si fuera poco, en el mismo año bajo todos los kilos que había ganado, para después sumar algunos más y salir musculado en la pantalla. Exactamente, apareció con 7 kilos más.

Renée Zellweger

Conocida por su papel protagonista en El diario de Bridget Jones, la actriz ganó hasta 12 kilos antes de grabar la película. Imagina toda la comida no saludable (ultraprocesados y nada de comida real) que debió ingerir para conseguirlo. Y de forma radical, un mes después, los perdió todos para representar otro papel. Para la última película de Bridget Jones, Renée Zellweger se negó en rotundo a volver a someter a su cuerpo a estos cambios y los productores tuvieron que cambiar un poco el hilo argumental para que Bridget no luciera ni un gramo de sobrepeso.

Robert de Niro 

El actor estadounidense, ganó 30 kilos de grasa para su papel en Toro Salvaje, una película estrenada en el año 1980. En el filme, de Niro representaba al boxeador Jake LaMotta. 

Charlize Theron

La estrella fue elegida para hacer el papel de Aileen en la película Monster, filme estrenado en 2003. Para representar a una exprostituta, engordó hasta 15 kilos. 

Jared Leto y Matthew McConaughey 

El famoso Jared, sumó 30 kilos de grasa para Chapter 27, una película estadounidense de 2007. Aunque seis años más tarde, perdió 13 kilos para grabar Dallas Buyers Club. Para esta misma película, McConaughey perdió más de 20 kilos para encarnar el papel de un enfermo terminal de sida.                        

Tom Hanks

El protagonista de Náufrago, perdió hasta 25 kilos para actuar bajo el nombre de Chuck Noland, a quién vimos la mayor parte del tiempo aislado en una isla del océano Pacífico. 

Anne Hathaway

La actriz interpretó a Fantine en Los Miserables, en el 2012. Para lograr meterse en el papel, perdió 11 kilos, además de aprender cómo funciona el mundo de la prostitución, ya que a esto se dedicaba su personaje. 

Chris Pratt

El estadounidense perdió 30 kilos para protagonizar Guardianes de la Galaxia y Jurassic World. La primera película es de superhéroes y fue estrenada el 2014, la segunda es de aventura y salió a la gran pantalla un año después.