A la peluquería vamos a lavar, cortar y teñir el pelo. Siempre, con el miedo de que usen productos de más y el ticket se dispare. Pero el cabello también requiere cuidados específicos. “Lo notamos áspero y esperamos que la mascarilla de la tienda logre el milagro en cinco minutos. Eso no sucede jamás: los productos de venta al público ni tienen tanta concentración de activos ni la clienta en casa cuenta con los instrumentos de un salón. Además, no siempre acierta en el diagnóstico. Es fácil confundir un pelo deshidratado (falto de agua y estropajoso) con uno desnutrido (se afina, se rompe con facilidad). Incluso puede que un mismo pelo esté deshidratado en medios y desnutrido en puntas. Aplicar un producto inadecuado acaba por empeorar el cabello”, explica Carlos Oliveras. Con salones en Madrid y Barcelona, este experto en coloración orgánica y tratamientos capilares sin químicos ha visto muchos desastres. También, resurrecciones. “Todos los pelos tienen salvación. Pero no instantánea. Para salir de la peluquería hoy mismo sin el problema, no queda otra que cortar. Con tiempo y trabajo conjunto entre el salón y el mantenimiento en casa, podemos revertir un pelo sin vida en una melena de Rapunzel”. Por eso, te hemos preparado unos trucos que puedes hacer en casa para no estropear tu pelo y volverlo a ver sano y bonito.

Si el pelo se te encrespa siempre

El encrespamiento o ‘frizz’ trae de cabeza a mujeres de todo el mundo, tanto más cuanto más lo tiñamos y abusemos de las herramientas térmicas de ‘styling’. Afortunadamente, hay remedio.

¿Por qué tu amiga se lava el pelo y le queda perfecto, aunque lo seque al aire, y tú, o metes secador o aquello pareces una electrocutada? “Influye la genética (cabellos más resistentes a la porosidad), factores ambientales (humedad, oficinas cargadas de electricidad) y el deterioro de nuestra cabellera debido a champús que lo deshidratan, planchados excesivos…”, apunta Noelia Jiménez, directora del salón que lleva su nombre. “El pelo seco se encrespa porque se hincha buscando agua. Al final, la cutícula se rompe. De ahí ese aspecto enmarañado, los rizos sin forma…”. Podemos paliarlo con productos antifrizz al peinar y huyendo de las espumas con alcohol. “Y cada cambio de estación, un tratamiento intensivo en salón que nos va a garantizar entre 3 y 5 meses libres de frizz”. En invierno evita los tejidos sintéticos cerca del cuello (bufandas, anoraks…) porque generan electricidad estática.

Si no consigues que el pelo brille

Si miras con una lente de aumento una melena deteriorada verás que tiene una superficie irregular que difícilmente va a reflejar la luz de forma uniforme. Por eso el pelo no brilla.

¿Qué hay detrás de esas melenas brillantes en un photocall? De entrada, montones de focos que provocan un frenesí de luminosidad. Y muchas horas de cuidados. “Lavar con aguas muy calcáreas o con champús inadecuados lo estropea. Y el exceso de sol lo vuelve poroso”, explican Rebeca Laborda y Alexander Prada, estilistas de Ibeauty Emotions. Las coloraciones

con amoníaco también dañan la cutícula. Por eso, aunque recién teñido el pelo brilla, al lavarlo desaparecen la luz y la buena textura. “Entonces lo alisamos y parece mejorar. Pero a la larga, lo empeoramos porque agravamos la sequedad. Un buen remedio para recuperar el brillo es tomar unas gotas de aceite de camelia o argán entre los dedos y repartirlo de medios a puntas. Y pedir consejo al peluquero sobre el ritual de hidratación que mejor convenga al cabello”. Otro truco: pásate a los cepillos de cerdas de jabalí.

Si el peinado no te dura

La veteranía es un grado para lograr que el pelo quede como queremos y para que ese resultado no se desvanezca al poco rato. Un buen corte y la dosis justa de productos de fijación también ayudan.

“En la peluquería trabajamos el cabello con mimo y una técnica exhaustiva. Y por lo general, se le dedica más tiempo que en casa. En el salón no es raro que un estilista puede tirarse 40 minutos con un peinado, algo que rara vez se tarda en casa. Y se va paso a paso y con orden. Se empieza dando volumen y forma a la raíz para ir dando la forma deseada al resto del cabello, bien con el cepillo redondo, la plancha o el difusor, según el tipo de textura y peinado”, recalca la bilbaína Yolanda Aberasturi. Apunta un detalle en el que no solemos reparar: normalmente la peluquera trabaja sobre un corte recién hecho. “Así cualquier movimiento se marca con mayor facilidad”. Otro capítulo son los productos de styling. “Son una excelente ayuda para preservar el resultado siempre que se adecúen al pelo, al tipo de peinado y se empleen en una cantidad pequeña. Como norma general, menos es más”.

Si se te enreda con facilidad

No basta con desenredar al lavar o antes de acostarnos. Evitar que se formen nudos en el pelo es la mejor manera de lucir una melena brillante y de poner medios para que el pelo no se rompa.

¿Metes la mano a la altura de la nuca y los dedos se atascan? “Sucede por aclarar mal o por no desenredar correctamente. Hay que hacerlo en seco antes del lavado. Luego con el acondicionador o la mascarilla repetiremos con suavidad y utilizaremos un peine de púas anchas”, explica Eduardo Sánchez, director de Maison Eduardo Sánchez. ¿Se te enreda al hacer deporte o en la cama? “En este caso se debe a que es fino o está deshidratado, algo habitual en los rizados. Se reduce aplicando un sérum hidratante antifrizz. Al hacer ejercicio lo mejor es llevar el pelo recogido para evitar alboroto”. Consejo de experto (y de abuela): no saltarse el cepillado antes de irnos a la cama que, además, estimula el riego sanguíneo y elimina suciedad. “Para mejorar un cabello deteriorado recomiendo un tratamiento de colágeno: refuerza la fibra en el interior y aporta suavidad al exterior”.

Si el tinte te dura poco

El brillo y la intensidad del color recién aplicado pueden ser flor de un día en un pelo muy poroso. No culpes al colorista de no saber hacer su oficio sino a tu desidia por llevarlo deshidratado.

Muchas veces, antes de que aparezcan las temidas raíces, el tinte ha derivado en un tono pajizo bastante feo. El deterioro se acelera si lo lavas a diario. “Es porque el pelo está muy poroso: coge el tono fenomenal, pero lo pierde a toda velocidad al enjabonar”, apunta Diana Daureo. “La solución: hidratar y realizar algún tratamiento que una los enlaces de queratina para garantizar fuerza a cada hebra del pelo”. No abuses de las herramientas de calor: secan el cabello y lo dejan aún más poroso. ¿Te has pasado a los cobrizos y duran aún menos? “Se debe a que llevan pigmentos más artificiales. Para dar un subidón al color entre tinte y tinte sin dañar el cabello me gusta dar un baño vegetal de pigmentos puros y proteínas”.

Si el pelo se te rompe

No es que se abran las puntas, se te fragmenta el pelo. Tal vez estés baja de vitaminas, hierro o zinc. Pero lo más habitual es que tu falta de cariño al manejarlo sea la responsable.

¿Sabes que hay gente capaz de arrastrar vehículos pesados con su melena? La fibra capilar es extraordinariamente fuerte. Así que si se te rompe, algo haces mal. Para Daniele Sigigliano, director de Blow Dry Bar, “olvidamos que el pelo mojado se rompe con más facilidad. No a lavar con rudeza, ni saltarse el acondicionador, ni desenredar a lo bruto, ni estrujarlo para escurrir el agua. Mejor envolverlo en una toalla y peinar con cepillos flexibles. Inserta las horquillas con suavidad y huye de las gomas muy apretadas”. Un ramillete de pelos rotos arruina el aspecto de cualquier melena.

No sabes cómo alisarte el pelo

Para domar el cabello en casa lo mejor es ser pacientes y acometer con el secador o la plancha. La clave: ir mechón a mechón, a temperatura media para no quemarlo y siempre con termoprotector.

Batallar con un pelo rebelde al salir de la ducha roba mucho tiempo. Y nunca estás segura de si se volverá levantisco a mitad de la jornada. Un alisado de peluquería te ahorrará el suplicio unos meses, pero, ¿cuál? “El más radical es el japonés. Altera la estructura de la queratina capilar hasta dejarlo liso total. Ahora está muy de moda la enzimoterapia o taninoplastia. Es el más orgánico del mercado, con enzimas reestructurantes y ácido tánico que reparan y alisan sin dañar. La keratina es perfecta para transformar cabellos foscos en melenas sueltas y suaves. Si además queremos reforzar la fibra capilar mi sugerencia es un combinado de ácido hialurónico y colágeno. Ayuda a domar el frizz, pero no lo deja liso tabla”, explica Charo Palomo.