1. Elige un día
Pon fecha en el calendario. No hace falta darle muchas vueltas: puede ser mañana mismo. También puedes aprovechar situaciones que favorecen las ganas de dejarlo: un día de resaca después de una fiesta (en el que probablemente te sentirás intoxicada?) o después de estar enferma, cuando apetece menos.

2. Detecta las trampas
Suele relacionarse con alimentos y bebidas ?intenta reducir el café y el alcohol? pero también con situaciones como reuniones de amigos o celebraciones, en tal caso te ayudará centrarte en lo que estás haciendo; como en una conversación interesante, ¿crees que algo tiene que ver en ella fumarte un cigarro?

3. Hidrátate
Beber mucho líquido mejora la depuración del organismo y elimina toxinas, entre ellas, las que se deben al hábito de fumar. Tomar zumos, como concentrados de hoja verde, también te puede ayudar, ya que tienen efectos beneficiosos en personas con tendencia al calor en la zona del pecho y del estómago.

4. Muévete
Haz ejercicio. A más movimiento, menos ansiedad y menos ganas de fumar. Según el Instituto Nacional del Cáncer, prácticas como el yoga o el taichí favorecen la relajación y mitigan las ansias de fumar. Aunque si te cuestan las posturas o concentrarte, será suficiente con que des un paseo enérgico cada día.


En el número de septiembre de la revista Objetivo Bienestar explicamos que dejar de fumar es posible.

 

 


Si quieres dejar de fumar, lee nuestro especial dejar de fumar