Todas somos conscientes de que, con el paso de los años, es inevitable la aparición de algunas arruguitas. Cremas, serúms o tratamientos en cabina son algunas de las propuestas que solemos explorar, pero algo que no solemos hacer es ejercitar los músculos de nuestro rostro. Y son precisamente esos músculos los encargados de mantener en su sitio nuestras facciones. Así que toma nota: ¡no sólo de running vive tu belleza!

Zona de la frente: Comienza a aplicar tu crema realizando pequeños círculos en el centro de la frente, cinco veces en un sentido y otras cinco en el otro.

Zona de los ojos: Realiza un pequeño masaje circular en la zona externa del ojo, hacia las sienes, primero en un sentido y luego en el otro. Para terminar, rodea la zona que delimita la cuenca del ojo con cuidado, también en ambos sentidos.

Zona de la boca: Debido a lo mucho que movemos los músculos de esta zona, es bastante propensa a la formación de arrugas. Pon los labios en forma de O y, con ayuda de las manos, estira hacia atrás colocando los dedos índices desde la mitad de la nariz hasta la barbilla y tira hacia atrás.

Zona del cuello: Nunca te olvides del cuello a la hora de aplicar tu crema, pues se trata de una zona muy delicada que requiere especial atención. Aplica un poco de crema debajo de la barbilla y trabájala en círculos como hemos hecho en otras zonas. Extiende la crema hacia fuera y hacia abajo cubriendo también la zona del escote.