Es difícil establecer un estándar de menstruación, por eso los expertos se mueven en mínimos y máximos para, por ejemplo, afirmar que una regla debería durar entre cuatro y siete días. También para identificar el dolor de cabeza, los calambres o la hinchazón abdominal como las molestias más frecuentes.

Más sencillo resulta determinar cuándo un periodo es anormal. Se considera que sobresale de lo 'normal' cuando se prolonga durante más de siete días, los intervalos entre una regla y la siguiente no superan los 21 días o si la pérdida es intermenstrual. Además, superar las 5-6 compresas diarias es síntoma inequívoco de que el periodo es abundante.

Cuando se produce alguna de estas alteraciones es importante consultarla con el ginecólogo para que determine si es un problema puntual o si, por el contrario, es la señal de alarma de que algo no funciona correctamente. Una analítica o una ecografía pueden ayudar a descartar cualquier patología y dará pistas de qué tratamiento seguir para atenuar el problema.

¿Qué puede indicar una menstruación abundante?

Los problemas ginecológicos más frecuentes son:

- Miomas o fibromas uterinos
- Pólipos. Alteración de la mucosa menstrual 
- Advertencia. Puede ser el indicio de un problema relacionado con otro órgano del cuerpo
- Alteraciones hormonales.
- Quistes de ovarios
- Algunos fármacos, especialmente los anticoagulantes o antiinflamatorios
- Problemas con el DIU
- Menopausia. La regla no se retira de golpe, sino de forma progresiva. Con los meses se experimentan desajustes tanto en la cantidad como en la frecuencia