Todo intolerante a la lactosa que sea adicto al dulce sabe que no es tarea sencilla lo de seguir disfrutando de helados, tartas y cualquier otro pecado goloso sin poner en riesgo al estómago y consta que no son unos pocos –prepara la comida del día a día es algo más sencillo con un menú semanal como este–. Según la Sociedad Española de Patología digestiva y la Sociedad Espalola de Médicos Generales de Familia, entre el 30 y  el 50% de la población española tiene intolerancia a la lactosa en mayor o menor grado y, en términos más generales, más del 70% de la población mundial lo es.

A pesar de las cifras, todavía hoy en día es complicado encontrar un amplio abanico de alimentos aptos para personas que padecen intolerancia a la leche y sus derivados. Ante esta situación surgen iniciativas y proyectos como el de Juanjo Fernández, creador de Orielo's Kitchen, nos demuestra que los golosos también pueden vivir una vida feliz sin lactosa. 

En su libro Postres sin lactosa (Libros Cúpula) encontramos más de sesenta recetas explicadas detalladamente para que todo el mundo pueda elaborarlas en casa, desde básicos como mantequilla, queso fresco o incluso yogur griego, hasta postres y bollería y otros dulces más elaborados. 

Crumble de manzana y moras

Crumble de manzana y moras

Ingredientes (para 4 -5 personas): 2 manzanas rojas, 300g de moras, zumo de medio limón, Canela molida. Para el Streussel: 140g harina, 70g de azúcar, 70g  de mantequilla sin lactosa.

Preparación

Pelamos y troceamos las moras y las manzanas y las lavamos bien. En un recipiente apto para horno ponemos las frutas, un poco de zumo de limón; les echamos tres cucharadas de azúcar por encima y un poco de canela molida. Removemos un poco y las dejamos macerando en la nevera 15 minutos. Para hacer el streussel mezclamos en un bol la harina, la mantequilla cortada en cuadritos, un poquito de canela y el azúcar con los dedos hasta obtener migas con una textura arenosa. Añadimos el streussel encima de la fruta y lo metemos al horno precalentado a 200ºC unos 20-25 minutos hasta conseguir el nivel de dorado que más nos guste.

Crema catalana de naranja

Crema catalana de naranja

Ingredientes: 400ml de leche sin lactosa, 200ml de zumo de naranja, Piel de 1 naranja, Ralladura de limón, 1 palito de canela, 150g de azúcar, 5 yemas de huevo, 30g de maicena, Azúcar para decorar

Preparación:

En un cazo calentamos la leche con la ralladura de los cítricos, la piel de la naranja y la ramita de canela. Cuando vaya a empezar a hervir, retiramos del fuego y dejamos entibiar. En un bol mediano mezclamos las yemas con el azúcar, el zumo de naranja y la maicena hasta que no queden grumos. Colamos la leche tibia sobre la mezcla de huevos poco a poco y mezclando bien. Devolvemos toda la mezcla al cazo y calentamos a fuego medio hasta que espese, sin que llegue a hervir. Vertemos la crema en los platos y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Después lo guardamos en la nevera al menos 4 horas. En el momento de servir, espolvoreamos azúcar sobre la crema y la quemamos con un soplete para crear una costra. 

Panna cotta con mango

Panna cotta con mango

Ingredientes: 400ml de nata sin lactosa, 200ml de leche entera sin lactosa, 3 láminas de gelatina (5g), 50g de azúcar (3 cdas. Colmadas), 1 vaina de vainilla, La raspadura de ½ limón. Para la base de mango: 250ml de zumo de mango, 250g de pulpa de mango, 3 láminas de gelatina (5g)

Preparación:

Sacamos la pulpa de los mangos y la trituramos junto con el zumo. Calentamos el mango en un cazo con las hojas de gelatina ya hidratadas y, cuando estén desechadas, vertemos la mezcla en la base de los vasitos (para conseguir el efecto de la foto, yo puse los vasos en ángulo sobre un molde de cupcakes). Refrigeramos unas 2 horas hasta que las base de mango esté cuajada. Ponemos a hidratar las 3 hojas de gelatina en un vaso con agua fría. Para la panna cotta, ponemos a calentar la nata con la leche, el limón y la vainilla, a la que habremos raspado las semillas. No podemos dejar que hierva, así que retiramos del fuego cuando ya esté bien caliente. Añadimos la gelatina ya hidratada removiendo bien para deshacerla. Dejamos entibiar un poco la mezcla. Vertemos la panna cotta en los vasos con una colador sobre la base de mango, ya gelificado. Metemos en la nevera y dejamos toda la noche (al menos 8 horas).

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