Lo más importante de los abdominales no es lucir un vientre plano para presumir en la playa. Pese a que el criterio estético sea uno de los más relevantes a la hora de decidir trabajarlos, las principales razones para tener un core envidiable deberían ser otras: los músculos abdominales sostienen el tronco, permiten el movimiento y mantienen los órganos internos en su lugar mediante la regulación de la presión abdominal.

De hecho, los músculos abdominales profundos, junto con los músculos de la espalda, conforman los músculos centrales y ayudan a mantener el cuerpo estable y equilibrado. Pero vayamos por partes. Tener unos abdominales fuertes tiene varias ventajas. Al tonificar el abdominal recto conocido como six pack permite que luzcamos tipazo veraniego, pero tener una zona abdominal fuerte es esencial para proteger la columna vertebral, y especialmente la zona lumbar, tan castigada por el sedentarismo y la cantidad de horas que podemos pasarnos sentadas frente al ordenador.

Por lo tanto, tonificar estos músculos tiene múltiples ventajas y, aunque el ejercicio físico continuado o la práctica deportiva influyan en los músculos abdominales, no estará de más que destinemos tiempo a trabajarlos como con esta rutina de asanas.