Los hábitos de vida saludables son el camino a seguir para gozar de una salud de hierro y de un cuerpo diez. Por un lado, practicar ejercicio físico; por otro, comer a base de una alimentación adecuada. Ésta debe ser sana, equilibrada y variada con un predominio de frutas y verduras, y con la incorporación frecuente de pescado evitando grasas saturadas, frituras y platos preparados.

Una cena sana y ligera no sólo garantiza una buena salud, sino también un descanso perfecto durante toda la noche. La falta de tiempo es uno de los principales obstáculos a la hora de preparar una cena saludable pero, contrariamente a lo que se piensa, es posible hacerlo en menos de diez minutos.

Una buena opción es escoger un trozo de pescado fresco (salmón, atún o merluza, por ejemplo), prepararlo a la plancha, al horno o a la papillote (una técnica de cocción en un envoltorio resistente al calor) y acompañarlo de espinacas o acelgas salteadas o de una sencilla ensalada.

Saltarse una cena no ayuda a adelgazar ni garantiza un sueño reparador. Tampoco una cena que consista en una sola pieza de fruta. Otras opciones ligeras y saludables para la última comida del día son sopas, cremas de verduras, ensaladas y verduras al vapor o hervidas. Asimismo, es recomendable acompañar las cenas de una pieza de fruta o de un lácteo sin azúcar.