Y no solo las puntas. Posiblemente a lo largo de toda la fibra se hayan abierto escamas. Es cuestión de tiempo que dejen al descubierto el córtex, el corazón del cabello formado por queratina. Dañado el interior, el cabello se fragiliza, se rompe con facilidad y, sí, también se abren las puntas. Con este panorama resulta difícil desenredarlo y peinarlo.

La solución más efectiva pasa por recurrir a productos de cuidado intensivo. Estos tratamientos proporcionan proteínas para asegurar la flexibilidad del cabello, biocimentina para sellar las cutículas, karité para rehidratar y silicio para restaurar el pelo desde dentro. Una forma sencilla, rápida y sin salir de casa de reparar tus puntas es con estas 3 mascarillas caseras que puedes hacer tu misma.