El 'slow food' es un concepto de comida que combina los alimentos naturales que se cultivan localmente y los platos cocinados pensando en la salud del organismo. El movimiento 'slow food' se inició para contrarrestar la comida rápida ('fast food') y educar a la población para que consumiera comida local. Su misión es proteger la biodiversidad en el suministro de alimentos del mundo y conectar a los productores a través de eventos de 'slow food'.

En cambio, cuando se habla de comida ecológica se hace referencia a la que se cultiva mediante prácticas que difieren de la agricultura industrializada, siendo lo más naturales posibles. De este modo, además de cuidar el agua y la tierra en todo momento, los animales no se alimentan con hormonas y los campos no se riegan con pesticidas. Sólo las granjas que pasan por el proceso de certificación de cada país pueden etiquetar sus alimentos como ecológicos.