Verduras y hortalizas son dos términos que a veces se confunden y se utilizan de manera incorrecta. Por un lado, la palabra hortaliza es un término más amplio que se relaciona con la botánica y se refiere a cualquier vegetal cultivado con el fin de ser consumido. Así, se incluyen las legumbres (guisantes, habas, lentejas, etc.) y se excluyen frutas y cereales.

En cambio, el término verduras hace referencia a la parte verde de las hortalizas. En concreto, a las hojas, que pueden ser consumidas crudas o cocinadas. Se trata así pues de un término más bien relacionado con la alimentación que la botánica. Las verduras, de hecho, forman parte de las hortalizas y por este detalle suele existir tanta confusión lingüística.

A modo de ejemplo, señalamos que las berenjenas, las calabazas, los pimientos y las zanahorias son hortalizas, mientras que las acelgas, las espinacas, la lechuga o la rúcula son verduras.