En los últimos años hemos oído hablar de coaching en todos los medios posibles. Leemos sobre ello en revistas, periódicos, blogs, lo escuchamos en la radio y la televisión y, cómo no, también se ha colado en las redes sociales.

Hoy en día sabemos que los deportistas tienen un coach ¡o un equipo de coaches! También sabemos que muchos famosos optan por este servicio para desarrollar habilidades y sabemos que cada vez son más las empresas que eligen el coaching como forma de mejorar su relación con sus trabajadores, de invertir en el bienestar de los mismos y, por supuesto, de mejorar sus resultados.

Sin embargo, el hecho de que el coaching esté en todas partes no es todo lo positivo que pudiera parecer. Son muchos los coach de renombre los que ya han advertido que un crecimiento rápido de cualquier disciplina, metodología o profesión, pone en riesgo su identidad. ¡Y lo estamos viendo!

Aunque desde mi punto de vista aún queda mucho por investigar, definiciones que depurar y límites que establecer, me he propuesto resolver algunas dudas respecto del coaching para que, teniendo a tu disposición esta información, puedas elaborar tu propia opinión, sepas a qué nos referimos cuando hablamos de coaching y, en definitiva, puedas tomar decisiones conscientes.

Vayamos entonces con las preguntas más frecuentes.

 

¿Qué es coaching?

Podemos encontrar muchas definiciones de coaching, algunas contienen palabras como: servicio, relación profesional, arte, conversación, preguntas, etc. A mí me gusta decir que es una relación profesional en la que, a través de conversaciones entre cliente y coach, se analiza la situación actual, se establecen los objetivos que se quieren conseguir, se elabora un plan de acción, se sigue el plan de acción y se logran esos objetivos. Pienso que esta definición responde más a qué se hace en coaching, que a qué es coaching, pero no tengo la menor duda de que, al menos, arroja algo de luz al asunto.

En esencia el coaching es un entrenamiento para la vida. Laura Chica, en su libro Pon un coach en tu vida, lo define como «un entrenamiento en el que las personas aprenden herramientas para afrontar obstáculos, establecen objetivos y desarrollan las acciones necesarias para conseguirlos […] Es devolver al cliente toda la responsabilidad sobre su propia vida, conectar consigo mismo, con lo que necesita, lo que siente, lo que quiere, y trabajar con él para que haga de su vida su camino, eligiendo de forma consciente su destino.»

 

¿Cómo sé qué es para mí?

Esta es una muy buena pregunta. Un proceso de coaching, con carácter general, puede recibirlo todo el que esté realmente dispuesto a ello. Todo el mundo, en todo momento, puede trabajar en descubrir su potencial y aprender nuevas herramientas para su desarrollo personal y su relación con el mundo, sin embargo, hay que valorar esto de acuerdo al caso particular. Debemos pensar que, en función de la situación de cada uno, existe la posibilidad de que el individuo deba acudir a otro tipo de profesional antes de embarcarse en un proceso de coaching.

En esta profesión, como en todas, hay personas de todo tipo; de manera que no deposites en ellas la responsabilidad de tu decisión. Toma las riendas, busca información, asesórate y pregúntate cómo te sientes, qué resuena contigo y qué puedes hacer por ti. No temas equivocarte, pero tampoco te lances a la aventura inconscientemente.

Si das con el profesional adecuado, y tu decisión no es la más beneficiosa para ti, te lo dirá y te ayudará a encontrar otro profesional que se ajuste más a lo que necesitas. Pero si no das con la persona más honesta, agradecerás haber buscado tú misma toda la información y contar con lo necesario para reconocer que no es tu lugar.

Un proceso de coaching resulta de utilidad para cualquier persona y cualquier objetivo, sea lo que sea aquello que quieres mejorar en tu vida, un coach puede guiarte a depurar la meta y a alcanzarla. Y, si tienes alguna duda, ¡pregunta! ¡No pierdes nada!

 

¿Y cuánto cuesta?

En los servicios de coaching puedes encontrar tarifas y honorarios de todo tipo, así como planes y formas de pago diferentes. Por ejemplo, puedes encontrar sesiones desde 60 hasta 200 euros, o más; o planes en los que se contratan varias sesiones a la vez o incluso procesos completos.

Como clientes nos debe preocupar que el precio se ajuste al servicio ofrecido, a la preparación del coach y, por supuesto, a nuestro presupuesto. En relación a este punto, podemos hacer algunas preguntas de rigor que nos darán confianza: estudios y experiencia del profesional, facturación, referencias de otros clientes, etc.

 

No estoy muy convencida…

Seamos sinceros, se habla tanto de coaching y, a veces, tan mal, que las dudas estarán a la orden del día durante un buen periodo de tiempo y, si queremos que la profesión cuaje y genere confianza, debemos estar abiertos a resolverlas, entablar conversación sobre el tema y aceptar limitaciones.

Mi mejor recomendación si estás en ese punto es que, como futuro cliente de coaching tengas una primera toma de contacto con un buen libro donde se aborden temas como su definición, tipos y modelos de coaching, herramientas, competencias del profesional, etc. De este modo podremos ir depurando nuestras dudas y formar una opinión personal que nos acerque al coaching o nos aleje de él, así de simple.

 

¡En definitiva!

El coaching es un entrenamiento para la vida y, lejos de ser una moda, parece estar echando raíces en el panorama profesional de nuestro siglo. La prueba de ello es que cada vez hay más universidades públicas españolas ofertando postgrados de coaching y cursos de especialización.

Te invito a buscar más información sobre ello, artículos, libros sobre coaching, etc. como he dicho, estoy plenamente segura de que le queda mucho por recorrer, pero en este momento confío plenamente en su objetivo y sus intenciones de crecer por y para nuestro bienestar.