Descubrir que tenemos una enfermedad que no se puede curar, como es el caso de la diabetes, no es fácil de digerir para nadie. Probablemente, lo primero que sientas es un sentimiento de irrealidad e injusticia. Aceptar la enfermedad es, sin embargo, el primer paso necesario para aprender a convivir con ella y a mantenerla a raya. Para ello, acudir a un psicólogo o a un grupo de apoyo puede serte de ayuda y, sobre todo, seguir al pie de la letra las instrucciones del especialista que te trate.

Según las estadísticas, 9 de cada 10 adultos en nuestro país padece diabates tipo 2. Las consecuencias de esta enfermedad pueden ser graves si los pacientes no siguen fielmente el tratamiento. No obstante se puede lograr una mejor calidad de vida si se opta por el camino de la vida saludable.  Y ese es el objetivo de este artículo: explicarte qué es la diabetes, cuáles son sus tipos, cómo prevenirla, cómo detectarla y tratarla.
 

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.


Existen tres tipos de diabetes:

  • Diabetes tipo 1:  Este tipo de diabetes suele aparecer antes de los 35 años y no hay manera de prevenirla.  Es debida a que el cuerpo no produce insulina, por ello, el paciente debe inyectársela a diario. Esto conlleva una medicación diaria. La diabetes de tipo 1 supone el 10% de los casos totales de diabetes.
  • Diabetes tipo 2: Suele surgir a partir de los cuarenta años y a menudo está ligada al sobrepeso, a los malos hábitos alimentarios y a la inactividad física. La enfermedad solo puede diagnosticarse cuando ya tiene varios años de evolución y han aparecido complicaciones. Sin embargo esto la edad no es un síntoma exclusivo y la diabetes de tipo 2 se manifiesta tanto en adultos como en niños.
  • Diabetes tipo 3: Es la conocida como diabetes gestacional que aparece en algunas mujeres durante el embarazo y suele desaparecer después del parto. Se caracteriza por hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) y aumenta el riesgo, tanto en ellas como con sus hijos, de padecer diabetes de tipo 2 en el futuro.


¿Cómo detectar la diabetes de tipo 2?

Mientras que la diabetes del tipo 1 y 3 son de carácter inevitable, esto es que no se pueden prevenir, la diabetes tipo 2 si lo es y por ello es importante estar alerta de los síntomas que podrían aparecer en nuestro cuerpo. 

Una opción interesante es la realización de pruebas diagnósticas, como la medición regular de los niveles de glucosa en sangre, el test de Findrisk y la herramienta de detección de la predisposición genética.


¿Se puede prevenir?

Lo que provoca la aparición de la diabetes tipo 2 son los hábitos alimenticios poco saludables, un estilo de vida sedentario, la obesidad, el estrés, el consumo de alcohol y la falta de sueño. Estos factores aumentan los niveles de glucosa en la sangre y provocan un sobreesfuerzo para la asimilación de ese azúcar por parte de las células, generando más insulina.

No obstante, en algunos casos, este tipo de diabetes puede deberse a causas que no se pueden prevenir, como son el factor genético, la edad y la intolerancia a la glucosa diagnosticada.


¿Qué se puede hacer?

- Sigue al pie de la letra las recomendaciones de tu médico. No olvides la medicación, ni medir tu azúcar en sangre con frecuencia. Es importante también que realices todos los chequeos médicos necesarios antes de esperar a encontrarte mal.

- Cuida tu alimentación. Es importante seguir una alimentación equilibrada, baja en grasas y teniendo en cuenta que se deben tomar con mucha moderación los azúcares de absorción rápida. En cuanto a los carbohidratos de absorción lenta, necesarios para nuestro organismo, también debe controlarse su consumo. Tu equipo médico podrá indicarte cual es la cantidad diaria recomendable para ti.

- Realiza ejercicio físico moderado a diario y de mayor intensidad entre una y tres veces a la semana. Salir a caminar, nadar o hacer yoga pueden ser buenas opciones.

- Deja de fumar. Es una excelente idea si tienes diabetes. Puedes pedir ayuda médica si te cuesta dejar el hábito.

- Disfruta de tu vida social. Explica a tus amigos y familiares las particularidades de tu enfermedad para que puedan participar de las reuniones sociales –cenas, comidas familiares– sin problemas.

- Evita o modera mucho el consumo de alcohol ya que favorece la hipoglucemia. Además, puede inhibir el efecto de los medicamentos.


Sea cual sea tu caso estos consejos pueden serte de ayuda para lograr tu Objetivo Bienestar. Es necesario entender que crear hábitos saludables no es postergable y que la calidad de vida, sea cual sea tu situación, puede mejorar si te decides.