Los dolores musculares determinan nuestra jornada diaria causando todo tipo de problemas: imposibilitan cargar peso, provocan problemas a la hora de caminar, causan molestias que alteran el descanso e incluso no nos permiten sentarnos en una posición correcta. Y, como consecuencia, todo ello repercute en el carácter y en el estado anímico de las personas, que pueden responder mostrando apatía, mal humor, ansiedad, cansancio o falta de motivación, entre otras actitudes.

El método Mézières propone modificar el equilibrio de las tensiones musculares mediante posturas de estiramiento y, gracias a la participación activa del paciente, permite prevenir y tratar problemas neuromusculares y deformaciones vertebrales. Esta terapia se basa en que los músculos se organizan en cuatro cadenas continuas, que tienen que estar en equilibrio con las diferentes articulaciones y que condicionan los movimientos y la estructura del cuerpo. Así, la rehabilitación no sólo tiene en cuenta los músculos o las zonas doloridas, sino que también analiza la influencia de todo el conjunto, las posturas y la funcionalidad de cada parte del cuerpo.

La terapia basada en el método Mézières cada día es más utilizada para tratar dolores puntuales o crónicos, mejorar la salud y recuperar un nivel de vida hasta ese momento mermado por los trastornos musculares. Va dirigida a personas con trastornos musculares de todo tipo, gente con deformaciones de la columna vertebral, pacientes con daños derivados de un accidente o que presentan traumatismos.

De forma preventiva también es muy útil para personas que trabajan forzando la postura o que desarrollan actividades que requieren cierta flexibilidad, como deportistas, artistas o bailarines.