La correcta respiración es una de las mejores medicinas. Modula la frecuencia cardiaca, favorece la circulación sanguínea y la oxigenación de todo el organismo y aumenta la flexibilidad de los músculos.

Para respirar bien hay que mejorar la postura corporal ya que la forma de colocar el cuerpo podría dificultar que el aire entrara correctamente a los pulmones. La espalda debe estar recta y evitar que el tórax quede comprimido.

Aprender a respirar
Los ejercicios de respiración consciente también pueden ayudar a mejorarla. Para ello, hay que sentarse con la espalda recta, sin forzar, y los pies apoyados en el suelo. Posteriormente, se colocará una mano sobre el vientre y la otra encima del estómago. Así podremos notar cómo respiramos.

Para asegurarse de que se está respirando bien, al inspirar hay que notar cómo se mueve la mano situada en el vientre. Sin embargo, el pecho no debe alterarse con lo que la mano colocada sobre éste no debe moverse.

La inspiración debe durar aproximadamente unos 4 segundos. La expiración unos 8 y debe notarse cómo se bajan los hombros y las costillas. También se relajarán los músculos del abdomen.

La correcta respiración ayudará a controlar el estrés así como la fatiga cuando se esté realizando algún deporte.