Con motivo del Día de Acción de Gracias, una fecha célebre en Estados Unidos, abordamos la gratitud como opción de vida saludable que te ayudará a alcanzar el bienestar. Y es que, según los expertos, ser agradecido mejora la calidad de vida. No solo las relaciones personales son más constructivas y fructíferas, sino que incluso te sentirás más sana.

Una investigación de la Universidad de Utah, por ejemplo, vio que las personas que adoptan este estilo de vida también presentan otras características: llevan una dieta más saludable, hacen ejercicio, se realizan chequeos médicos, manejan mejor el estrés, son más optimistas y tienen un sistema inmunológico más fuerte. Además, son menos egoístas, se conforman con lo que tienen y tratan de ayudar a los demás. Y es que valorar lo que se tiene ayuda a cuidarlo y respetarlo para no perderlo, tanto si se trata de la salud, el amor, la amistad o el trabajo.

Claves para ser agradecido

? Haz un listado: A menudo no basta con querer ser agradecido, sino que hay que hacer un ejercicio más profundo para creérselo. Para ello, coge un lápiz y un papel y anota todo aquello que consideres importante en tu vida. Ten en cuenta a tu familia, amigos, tu trabajo o estudios así como tu virtudes.

? Mantén un diálogo positivo contigo misma: En vez de exasperarte con situaciones difíciles, intenta cambiar el punto de vista. Haz una lectura más positiva y trata de sacar un aprendizaje de todo ello.

? Menos es más: No es necesario tener mucho para ser agradecido. De hecho, tener más bienes materiales no es garantía de felicidad. Un estudio realizado por la Universidad de Illinois observó que un alto porcentaje de personas ricas en Japón no estaban más satisfechas que aquellas que vivían en la pobreza en India. Valora y agradece lo que tienes sin desear más. Piensa que el anhelo constante puede alimentar la frustración.