Hemos de ser conscientes de que nos van a pasar cosas negativas en la vida, es algo inevitable. Pero ¿por qué a veces tenemos la sensación de que nos llegan todas concatenadas? Esta percepción, tan poco optimista en ocasiones, suele estar provocada por una actitud de inacción, que surge de la frustración, o de acción rápida para obtener resultados a corto plazo.

Una vía que, en la mayoría de los casos, nos convierte en ‘apagafuegos’ y nos asfixia sin generarnos apenas bienestar a largo plazo. Esa acción a corto plazo no soluciona el problema, sólo lo ‘parchea’ hasta que vuelve a aparecer. La solución definitiva vendría con una planificación previa, enfocada hacia una meta final, un ‘para qué’ a lograr a medio plazo.

Un proceso que nos va a obligar a pasar a la acción de forma metódica y en el que hacer autocrítica diaria es importante para saber en qué puntos fallamos y cómo podemos solventarlos. ¿Cómo podemos prepararnos para ello y poder romper al fin con el bucle negativo

Consejos para salir del bucle 

Romper barreras mentales: desde pequeños, a muchos nos han enseñado que no hay nada más importante que nuestro puesto de trabajo, o luchar por la perfección, o que hay que evitar a toda costa una quiebra. Muros que hay que derribar para seguir hacia delante de forma positiva, aprendiendo siempre de los errores que vamos cometiendo.

Cambiar de hábitos: es importante cambiar las rutinas perjudiciales por otras más saludables que nos ayuden a ser más productivos y que nos eviten perder el tiempo. Hay que dejar a un lado las reuniones de trabajo largas y tediosas, o las continuas interrupciones que provoca un smartphone. Y pensar en soluciones para lograrlo.

Mirar con perspectiva: tenemos que observar los problemas desde la distancia y aceptar que hay distintas fórmulas para llegar a un mismo resultado. El cómo elegir, vendrá determinado por un proceso de análisis previo que nos haga ver cuál es el camino que más nos conviene.

No frustrarnos ante lo negativo: y, sobre todo, aprender de ello. Los acontecimientos que nos dañan, también nos traen enseñanzas que nos ayudarán en el futuro a marcar nuevos caminos más exitosos y a levantarnos con fuerza después de cada caída.

Tener siempre un ‘para qué’ que podamos cumplir a medio plazo: gracias a ello, todas nuestras acciones tendrán un objetivo común y afrontaremos el futuro con mayor motivación y optimismo.

Aritz Urresti, CEO de goalboxes, experto en Productividad, conferenciante y autor del libro Las Cajitas del Éxito.