Estar cansado parece normal en los tiempos que vivimos pero no lo es y por eso ayudar a nuestro cuerpo, y a nuestra mente, a relajarse, descansar y conciliar el sueño mejor es cuestión de buenos hábitos. Comprueba si lo estás haciendo bien y trata de mejorar la calidad de tu sueño con estos siete consejos que te ofrecemos.

UN ENTORNO NEUTRO

Un dormitorio ordenado y limpio, un lugar en el que te sientas a gusto es más importante de lo que pueda parecer. La habitación no es el lugar para trabajar o para consultar el ordenador. Por el mismo motivo, no se recomiendan las televisiones en el dormitorio. Las plantas o las fotos de la familia sí son bienvenidas.

UN BUEN COLCHÓN

Si no es cómodo, podemos estar perdiendo hasta una hora de sueño al día. Así lo afirman algunas investigaciones que ponen de manifiesto la importancia de un colchón en el que la columna vertebral no se doble. Antes de llevártelo a casa, pruébalo durante 10 o 15 minutos.

REBAJA ESTÍMULOS

Durante las horas previas a acostarte rebaja la intensidad de la luz en el hogar. Crea un entorno acogedor sin estridencias lumínicas. Idealmente, el ordenador y el móvil deberían apagarse un par de horas antes de meterte en la cama.

LA CENA ADECUADA

Los hidratos de carbono facilitan la entrada del triptófano en el cerebro. Por eso, tras una comida en el que son abundantes nos entra sueño. Además, los plátanos, la piña, el aguacate, la carne, los huevos, el pescado azul o los frutos secos también ayudan a dormir. El vaso de leche caliente de toda la vida también funciona.  

APARCA LOS PROBLEMAS

La ansiedad nos hace dormir peor porque aumenta el ritmo cardíaco, algo incompatible con el relax necesario para que nos invada el sueño. Cuando aparecen los pensamientos en bucle, trata de hablar en voz alta. Recita, por ejemplo, el abecedario. Algo simple que ayuda a parar esos pensamientos reiterados. Y ante las preocupaciones y agobios capaces de robar el sueño a media noche: háblate en positivo y hazlo en voz alta. ¡Funciona!

VIDA ACTIVA

Es el método más efectivo para lograr un sueño de mayor calidad que, además, tiene un efecto emocional beneficioso. El ejercicio aeróbico y no extenuante es la mejor opción. Andar a diario nos ayuda a conciliar el sueño con más rapidez y el Yoga nos ayuda a relajarnos.

LA REGLA DE LOS 20’

Si transcurridos 20 minutos desde que te acuestas no te has dormido, levántate y practica una actividad tranquila: lee, escucha música o practica yoga relajante. ¡Nunca el móvil! Cuando sientas somnolencia es el momento de volver a la cama.