El azúcar lo conocemos todos, es un carbohidrato blanco y cristalino usado como endulzante en casi todo lo que comemos y, si bien es importante consumir todo tipo de alimentos, lo recomendable es hacerlo de forma mesurada y sin excesos ya que el exceso de azúcares refinados está detrás de uno de los más serios problemas del mundo desarrollado: la gran epidemia de obesidad y las altas tasas de diabetes.

El abusivo consumo de azúcar no es tan sólo a través del azúcar que añadimos al café con leche, lo consumimos sin casi darnos cuenta a través de los innumerables productos ofertados por una industria alimentaria. Además, con otro peligro añadido: es una sustancia altamente adictiva. Cuando comemos algo azucarado, se desencadena en nuestro organismo el siguiente círculo vicioso:

azúcar ?> insulina ?> hipoglucemia ?> hambre > azúcar

1. El páncreas segrega insulina. Esta hormona estimula los centros cerebrales que desatan el hambre, sobre todo de más alimentos dulces.

2. La alta cantidad de insulina provoca que los azúcares se almacenen como grasa. Adicionalmente, evita que la grasa que ya se encontraba almacenada se consuma.

3. La cantidad de azúcar en la sangre baja al consumirse en el metabolismo, ocasionando una hipoglucemia, lo que da lugar a más hambre, que solamente se calma consumiendo más azúcar.

Con el paso de los años, si esto se mantiene, las células del páncreas por agotamiento ya no pueden fabricar suficiente insulina, iniciando así la diabetes adulta. Y la obesidad, por supuesto, junto con otros problemas cardíacos.

Además el excesivo consumo de azúcar acarrea otra serie de perjuicios:

- Engorda, son calorías vacías, y da más hambre.

- Interfiere con la absorción de minerales, ocasiona deficiencias de cromo, cobre, calcio y magnesio.

- Ocasiona una subida rápida de adrenalina, hiperactividad y dificultad de concentración en los niños.

- Puede producir un aumento sustancial en el colesterol total, en los triglicéridos y el colesterol malo, y disminuir los niveles de colesterol bueno.

- Ha sido relacionado al desarrollo de cáncer de mama, ovarios, de colon, entre otros.

- Puede afectar la visión (degeneración macular).

- Ocasiona envejecimiento prematuro.

- Interfiere con la absorción de las proteínas.

- Contribuye a la osteoporosis.

- Ocasiona un aumento en el riesgo de desarrollar Alzheimer.  

- Eleva el ácido úrico, eleva la tensión arterial y daña a tus riñones. 

En conclusión, la Organización Mundial de la Salud señala que el azúcar no debe representar más del 10 por ciento de las calorías, por lo tanto, lo mejor es limitar su consumo y usar un sustituto natural como la miel de abeja cuando desees endulzar algún alimento.