Ser madre es un trabajo de 24x7 para el que no te preparan como debería ser. Cada vez la maternidad real tiene mayor visibilidad, pero aún así, hasta que no estás metida en el ajo, no sabes de qué va.

Hay muchas cosas que se consideran duras de la maternidad, pero la que gana por goleada es el no dormir. No descansar las horas que tu cuerpo necesita te acaba afectando en tu vida cotidiana. Estás irascible, cansada, agotada. No te apetece hacer otra cosa que dormir un poco más. Si además, tienes un hijo de los intensos, la cosa empeora. No ves la luz al final del túnel.

La maternidad en primavera

Si a la maternidad pura y dura le sumas la famosa astenia primaveral, entonces puedes entrar en barrena.

La astenia primaveral es ese estado que dura aproximadamente un par de semanas en el que tu cuerpo se ha de acostumbrar al cambio de estación. Se ve alterado tu biorritmo y hasta que no te acostumbras, puedes pasar unos días muy malos.

El cansancio inicial se ve incrementado y empiezas a preguntarte quien te está absorbiendo la energía de tal manera, cuando entonces, empiezas a moquear y a llorar sin motivo.

Eso es. Resulta que también tienes alergia. La típica, a la primavera, y eso sumado al cansancio repentino de la astenia y al cansancio acumulado de la maternidad hace que la primavera lejos de ser hermosa, se convierta en un infierno.

Por suerte, la astenia pasa rápido, pero es bueno saber detectarla. De esta forma conseguirás afrontarla de una forma más efectiva intentando mantener una dieta equilibrada, maximizando las horas de sueño –dentro de lo posible– y manteniéndote activa.

Si lo consideras necesario, quizás puedas consultarlo con un médico para que te recete algún suplemento vitamínico, aunque no hay nada como el aporte natural de nutrientes. Mucha fruta y verdura, nada de fritos ni de grasas saturadas.

Aprovecha la ocasión para empezar un estilo de vida más sano y transmítelo a tu familia. Es posible que la astenia también les afecte pero seas tú la única que sepa de qué se trata.

Si la alergia te complica los días, no dudes en consultar con un alergólogo para que te ayude a llevarla lo mejor posible. En función de la zona en la que vivas –árboles, campo, etc.– se puede convertir en algo difícil de dominar.

La solución a la falta de sueño por la maternidad se llama tiempo

Los niños crecen y se hacen más independientes. Sus ciclos de sueño se regulan y entonces será cuando eches de menos el no dormir.

Al fin y al cabo se trata de vivir el aquí y el ahora, así que intenta disfrutar siempre, sean cuáles sean las circunstancias en las que te encuentres. Todo lo demás, tiene solución.