Los superalimentos están de moda y cada cierto tiempo aparece en el mercado una nueva tendencia dispuesta a mejorar la anterior. Sin embargo, no es necesario buscar ingredientes exóticos: los superalimentos están ya entre nosotros, en nuestras despensas y neveras, solo hay que descubrirlos:

1. Manzana: Una manzana al día del médico te alejaría. Solo con la sabiduría popular debería ser suficiente para creérselo, pero es que, además, es riquísima en peptina, una fibra soluble que disminuye la presión arterial, el colesterol, el riesgo de cáncer de colon y de mama. Además, es antiinflamatoria y reduce infecciones.

2. Tomate: Gracias al licopeno, el tomate es un alimento conocido como anticancerígeno. Es perfecto para las dietas porque está compuesto en un 90% de agua y tiene un efecto diurético. Además, consumido en abundancia reduce el colesterol, evita infecciones gástricas, fortalece el sistema inmune, ayuda a prevenir infartos y acelera la curación de heridas.

3. Calabaza: Es rica en fibra y betacarotenos (o lo que es lo mismo, vitamina A), reduce las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón y además aporta al cuerpo potasio, que lucha contra la tensión arterial. Sus pipas son altas en grasas saludables para el corazón.

4. Salmón: su alto contenido de omega-3 es bueno para el corazón y equilibra la tensión arterial. Además, es un buen antiinflamatorio y puede incluso reducir el dolor articular, ayuda en el desarrollo cognitivo (frenando el desarrollo del Alzheimer), lucha contra la depresión, se reducen las posibilidades de tener problemas oculares (como el síndrome del ojo seco), es antioxidante y ayuda a prevenir el cáncer. Los niños lo pueden tomar a partir de los 18 meses.

5. Espinacas: son altas en fibra y agua, así que nuevamente son unas aliadas perfectas para la reducción de peso y la lucha contra el estreñimiento. Su alto contenido en hierro hace que sea uno de los principales alimentos en la lucha contra la anemia. Previene problemas oculares como escozor o sequedad así como las cataratas.

Por su composición, también retrasan la aparición o el desarrollo del Alzheimer y se utiliza en pacientes con cáncer para fortalecer el organismo.