¡El verano y las ganas de comer productos saludables ya están aquí! Y con ello, las estanterías de la nevera se llenan de fruta de verano, las ensaladas contienen fruta, y los tuppers son... ¡de fruta! Es inevitable: tenemos más sed ¡y más ganas de lucir tipazo! Las razones son muy sencillas: la fruta es ideal para llevar a cualquier parte, es (muy) refrescante y lo más importante: su alto contenido de vitaminas sirven para afrontar los días de calor y lucir una piel radiante, por dentro y por fuera, ¡y la mayoría son bajas en calorías! Para no explicarte cosas que probablemente ya sepas, vamos a concretar qué diferencia a cada fruta y la convierte en 100 % recomendable.¡Descubre cuál es la tuya!

Mango

¿Qué tiene? Es especialmente buena para la retención de líquidos y el estreñimiento. ¿Por qué? Gracias sus enzimas proteolíticas (enzimas digestivas que degradan las proteínas y ayudan a aprovechar mejor los nutrientes), así como por su alto contenido en hierro y potasio.

Higos

¿Cuál es su punto fuerte? Sin duda, el aporte de energía y su alto contenido en fibra. ¿Cuándo tomarlos? Debido a que es una fruta con una alta riqueza en hidratos de carbono es ideal para tomar antes de hacer ejercicio o afrontar una larga jornada de trabajo. Además, ¡te ayudarán a evitar los picos de hambre y los antojos!

Melocotón

¡No podía faltar en nuestra lista de frutas veraniegas! ¿A quién se recomienda? Sobre todo a quienes sufren de los intestinos. ¿Por qué? El melocotón tiene un alto contenido en fibras y en agua, por lo que es ideal para la flora intestinal y el estreñimiento. Pero ¡ojo! porque puede tener efecto laxante. El melocotón también es una fruta ideal para quienes siguen una dieta de adelgazamiento gracias a su bajo valor calórico (en un melocotón hay aproximadamente entre 35 y 45 Kcal por cada 100 gramos).

Coco

¿Por qué es tan bueno? Estarás cansada de escuchar que el agua de coco es ideal para la salud, ¿verdad? ¡Te explicamos por qué es así! El coco es una fruta muy, pero que muy, hidratante. Y su agua, mágica: es antioxidante, energética, reguladora natural de la presión sanguínea, tiene (mucha) vitamina C, fibra, y, lo mejor: nada de grasa ni colesterol. Resulta ideal para después de una sesión de gym.

Melón

Si buscas añadir vitamina C a tu dieta, el melón es tu fruta perfecta. Con tan solo 100 gr de melón ya te aseguras de aportar más de la mitad de vitamina C que tu cuerpo necesita en un día. Además, es un alimento bajo en calorías y súper hidratante,ideal para quien busca perder un poco de peso.

Cerezas

Que tomen nota quienes sufren de cistitis u otras infecciones de la vejiga: las cerezas son vuestro mejor aliado. Su color morado se debe a un componente que se llama antocianina, que tiene muchas propiedades depurativas. Además, las cerezas tienen una gran cantidad de flavonoides, que ayudan a combatir las bacterias e infecciones. ¿Cómo tomarlas? Como tentempié, o bien, ¡en forma de zumo!

Kiwi

Al igual que el melón, la vitamina C es su punto fuerte. Además, el kiwi tiene casi el doble de vitamina C que los cítricos y con una sola pieza aportamos aproximadamente el 80% de vitamina C que se recomienda tomar en un día. ¿Cuándo tomarlo? Mejor por la mañana. También es la fruta ideal para las embarazadas que necesitan una dosis extra de líquido.

Sandía

Como todas las frutas, es hidratante y muy rica en vitamina A. ¿Qué la diferencia de las otras frutas? ¡Su composición de 90% de agua! Así que si buscas hidratarte, ¡no lo dudes! Eso sí, recuerda que es una fruta con un contenido muy bajo en hidratos de carbono, por lo que es ideal para la dieta, pero no para cargar pilas.

Manzana

¿Qué tiene de especial? Además de ser la fruta más fácil para llevar y comer en cualquier lado a modo de tentempié, tiene un alto contenido de cisteína... ¿Para qué sirve? Entre otras cosas, para eliminar toxinas, combatir los daños del sol, crear queratina para el cabello, y aportar al cuerpo un antioxidante natural.

Piña

Además de un gran sabor, la piña es un quemagrasa natural y depurador del organismo. No es milagrosa, pero si conoces sus propiedades, ¡verás por qué es nuestro número 10! Tiene pocas calorías, es diurética, tiene mucha vitamina C y, lo mejor de todo, la enzima bromelina: una enzima que activa la digestión y descompone las proteínas.