Si hace diez años te hubieran dicho que desayunarías aguacates, ¿qué hubieras pensado? Y ahora es súper normal (y delicioso) zamparse por las mañanas unas tostadas con el preciado fruto verde, aceite y sal. Pues la nueva tendencia que quiere revolucionar el mundo de los desayunos es la tostada de boniato.

No es pan con boniato cocido y untado (que también podría estar bueno), sino que la gracia es que el boniato hace de tostada.

Repasamos las propiedades nutricionales del boniato: aporta muchos hidratos de carbono y vitaminas como la A, E y C, así como becaroteno y ácido fólico. El boniato también es una buena fuente de sodio y potasio. Así pues, no parece una mala opción incorporar este tubérculo al desayuno si queremos prescindir del pan de vez en cuando.

Little Bits Of ha sido de las primeras en enseñarnos cómo se prepara una tostada de boniato. Aquí van tres recetas*.

1. Tostada de boniato con aguacate
Corta el boniato en rebanadas de medio centímetro aproximadamente. Pásalas por la tostadora un par de veces, hasta que queden hechas y un poco “tostadas”. Corta el aguacate en láminas gruesas, ponlas encima del boniato y aliña con aceite, zumo de limón, sal y pimienta.

2. Tostada de boniato con mantequilla de cacahuete y plátano
Versión extra dulce. Haz la tostada de la misma manera y úntala con mantequilla de cacahuete. Echa unas rodajas de plátano por encima y espolvorea con canela.

3. Tostada de boniato con atún
Mezcla el atún con un pelín de mayonesa, extiéndelo por la tostada y anímalo con un poco de cebolla.

 

*La foto y las recetas son de Kelsey Preciado