En muchos casos el dolor de espalda se desencadena al realizar una actividad en la que se debe hacer fuerza, como la jardinería o el levantamiento de peso. En otros, la espalda puede doler por la simple acción de agacharse para recoger un lápiz. Es muy importante que se intente remediar cualquier dolor o lesión en la espalda de forma inmediata ya que la intervención temprana puede ayudar a prevenir el desarrollo de un problema crónico y eliminar la necesidad de medicamentos o cirugía.

Gracias a una combinación de actividad, ejercicios de fortalecimiento básicos y terapia física los síntomas pueden mejorar notablemente en poco tiempo. Siguiendo estos tres simples consejos se podrá notar una mejora en esta dolencia:

1.- Continuar haciendo ejercicio. La actividad física es a menudo la mejor medicina para el dolor de espalda. El ejercicio simple como caminar puede ser útil ya que pone el cuerpo en una posición neutral y vertical. Hay que alejarse de los entrenamientos duros y evitar los movimientos que causan dolor.

2.- Mejorar la flexibilidad. Demasiada tensión y rigidez pueden causar dolor de espalda. El objetivo al aumentar la flexibilidad es poner una carga igual en todo el cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Un buen ejercicio consiste en sentarse en el borde de la cama con una pierna estirada y la otra en el suelo e inclinarse hacia adelante manteniendo la espalda en una posición neutral.

3.- Mantener una buena postura. La mayoría tiene una mala postura cuando realiza sus actividades diarias, acumulando tensión innecesaria en la espalda. Se puede aumentar la presión en un 50% tan solo inclinándose incorrectamente sobre el lavabo al limpiarse los dientes. Mantener la curvatura correcta quita presión a los nervios y reduce el dolor de espalda.